La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por hacerle justicia. Acomódese, porque esta cabaña chiquita ha tenido más vidas de las que uno se imagina. Todo empieza en 1855, cuando un hombre llamado John Sharp levantó una cabaña de troncos estilo dog-trot.
Usted ya conoce ese estilo: dos cuartos con un corredor abierto en medio que deja pasar la brisa de Texas y por donde trotaban los perros, de ahí el nombre. Sencilla, resistente, hecha para durar. Y durar, duró.
Alguien llegó después y le puso recubrimiento de madera sobre los troncos, dándole a la vieja casa una cara nueva mientras los huesos de abajo seguían firmes. Luego, en 1870, la compró el señor Slaughter. Y Slaughter no era cualquier vecino que llegó con su mecedora y su perro.
Era veterano confederado, recaudador de impuestos del condado y maestro de escuela, todo en una sola persona. Un hombre que había visto algo del mundo y decidió que todavía le quedaba trabajo por hacer. Y trabajar, trabajó, ahí mismo en esa cabaña dog-trot.
Antes de 1900, la gente de la comunidad de Greenhill llegaba hasta esa casa a recoger su correspondencia. La casa Slaughter servía de oficina de correos para Greenhill. Piénselo: cartas de familiares lejanos, noticias del mundo entero, todo pasando por una cabaña de troncos que John Sharp había levantado con hacha y sudor allá en 1855.
Un solo edificio. Una sola historia. Y todavía está en pie para contarla.
Lo que dice el marcador
Cabaña de troncos tipo dog-trot, construida en 1855 por John Sharp. Posteriormente se le agregó revestimiento exterior. Adquirida en 1870 por Slaughter, veterano confederado, recaudador de impuestos del condado y maestro de escuela. Antes de 1900, funcionó como oficina de correos para la comunidad de Greenhill. Monumento Histórico Registrado de Texas, 1965.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →