La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por contárselo como merece: John Goodwin Tower, del condado de Dallas, Texas. Si usted fuera a escribir la historia de un hombre que siempre terminaba en el centro de los grandes momentos, quizás no empezaría en la casa de un pastor metodista. Pero ahí empezó todo para John Goodwin Tower.
Hijo de un ministro, criado en una tradición que se tomaba el deber muy en serio. Antes de pisar el piso del Senado de los Estados Unidos, ya había servido en la Segunda Guerra Mundial y había pasado años frente a un salón de clases enseñando ciencias políticas. Este hombre conocía la teoría antes de vivir la realidad.
Y entonces llegaron 1960 y 1961, y la política de Texas le abrió una puerta que nadie, pero nadie, hubiera podido predecir. Lyndon Johnson dejó vacante su curul en el Senado de los Estados Unidos, y se convocó una elección especial para llenarla. John Tower ganó esa elección.
Piénselo un momento. En todo el largo tramo de la historia política de Texas, desde los tiempos de la Reconstrucción, ni un solo republicano había ocupado una silla en el Senado federal por este estado. Tower rompió esa racha.
Primer senador republicano de Texas desde la Reconstrucción. Eso no es una nota al pie de página; eso es un hito. Sirvió en el Senado durante veinticuatro años.
Veinticuatro años de comisiones, presidencias de comités, influencia ganada despacio y con cuidado. Cuando por fin se retiró del Senado en 1985, uno pensaría que un hombre así se tomaría un respiro. Tower no.
Se convirtió en el principal negociador de los Estados Unidos en las pláticas de reducción de armas estratégicas en Ginebra. La Guerra Fría todavía tenía frío, y él estaba ahí, sentado a la mesa. Luego vino la Comisión Tower.
Él la presidió. En 1987, esa comisión publicó su informe sobre el Asunto Iran-Contra, uno de los capítulos más enredados de la política estadounidense moderna, y el nombre de Tower quedó para siempre ligado a ese relato. Y todavía no había terminado.
Estaba sirviendo como asesor del presidente George Bush cuando llegó el final: una tragedia aérea. El hijo del pastor metodista, el veterano de la Segunda Guerra Mundial, el profesor, el pionero, el negociador, el presidente de la comisión, se fue así, de repente. Hay hombres que están presentes en un solo momento decisivo y la historia lo considera suficiente.
John Goodwin Tower siguió apareciendo en el siguiente, y en el de más allá. El marcador histórico lo recuerda. Y ahora usted también.
Lo que dice el marcador
(1925-1991) Hijo de un ministro metodista, John Goodwin Tower fue veterano de la Segunda Guerra Mundial y profesor de ciencias políticas antes de incursionar en la política. Llegó a la escena política nacional en 1960-1961 al ganar la elección especial para ocupar el escaño en el Senado de Estados Unidos de Lyndon B. Johnson, convirtiéndose en el primer senador republicano de Texas desde la Reconstrucción. Tower sirvió en el Senado durante 24 años, ocupando varios cargos influyentes en comités y presidencias de comisiones. Tras su retiro del Senado en 1985, se convirtió en el principal negociador de Estados Unidos en las conversaciones sobre reducción de armas estratégicas en Ginebra. Posteriormente presidió la Tower Commission, que publicó su informe sobre el Asunto Irán-Contra en 1987. Tower se desempeñaba como asesor del presidente George Bush en el momento de su muerte en un accidente aéreo. (1999)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →