La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y haré lo posible por contárselo con el respeto que merece. El condado de Hamilton, Texas. El año es 1867.
Elizabeth Ann Whitney, a quien describen como una señora robusta y de personalidad encantadora, estaba haciendo ese día lo que hacía cualquier otro día: enseñando a los niños en una escuela de la frontera. Eso era todo. Un día de clases común.
De esos en que uno se preocupa más por una pizarra rota o un chamaco inquieto que no se queda quieto. Nadie se levanta en una mañana así sabiendo lo que se viene. Pero algo se venía.
Un grupo de indios comanches atacó. Ahí mismo, en la escuela. Y lo que pasó después es lo que no se le olvida a uno.
Ann Whitney, en medio de todo eso, recibió dieciocho flechas. Dieciocho. Y aun así, aun así, ayudó a los niños a escapar.
Todos, menos un niño pequeño, lograron salir. Ella se aseguró de eso. Ann Whitney nació en 1839.
Murió en julio de 1867, en ese día fatal que nombra el marcador histórico. No sobrevivió lo que soportó. Pero los niños que ella empujó hacia la salida sí sobrevivieron.
El marcador histórico no le añade palabras de más, y yo tampoco voy a hacerlo. Solo dice que ella confirmó, esa es la palabra, confirmó, que podía ser fuerte, valiente y capaz de salir adelante. Lo confirmó de la manera más difícil que existe.
Eso fue Ann Whitney. El condado de Hamilton no la olvida.
Lo que dice el marcador
(1839 - 1867) Descrita como una mujer robusta de personalidad encantadora, Elizabeth (Ann) Whitney demostró que podía ser fuerte, valiente y capaz de salir adelante en un fatídico día de julio de 1867. Ann era maestra en una escuela fronteriza cercana. De repente, en el transcurso de un día escolar ordinario, un grupo de indios comanches atacó. Según se informó, atravesada por 18 flechas durante el suceso, Ann Whitney ayudó a escapar a todos menos a un niño pequeño antes de morir ella misma.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →