La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre James Addison Baker, del condado de Walker, y yo hago lo posible por contarlo como se merece. Hay hombres que dejan huella en un lugar. Y hay hombres cuya huella dura tanto que sus bisnietos todavía entran a trabajar a la misma firma.
James Addison Baker fue de ese segundo tipo. Llegó al mundo el 3 de marzo de 1821, hijo de Jane Saxton y Elijah Adam Baker, cerca de Huntsville, Alabama. Estudió derecho, fue admitido al colegio de abogados en 1843, y se casó con Caroline Hightower en 1849.
Luego, en 1852, llegó la tragedia. Caroline murió. Y Baker, cargando ese duelo y quizás buscando el consuelo de algo cercano, se mudó ese mismo año a reunirse con los familiares de ella en Huntsville, Texas, donde estableció su despacho jurídico.
No tardó en seguir adelante. Al año siguiente se casó con Rowena Crawford. Los dos trabajaron juntos para impulsar la educación en Huntsville, lo cual dice mucho de la clase de personas que eran.
Baker también fue un masón y presbiteriano activo, y ahí no paró. Político, magistrado, soldado. El hombre acumulaba vocaciones como otros acumulan deudas.
Pero aquí es donde la historia proyecta su sombra más larga. En 1872, James Addison Baker se incorporó a una firma de abogados que ya existía. Con el tiempo, esa firma llegó a conocerse como Baker Botts.
Hoy, Baker Botts es una de las firmas jurídicas más importantes del país. Y todavía la dirigen sus descendientes. Hay legados que se ven desde lejos.
Baker Botts es uno de ellos.
Lo que dice el marcador
James Addison Baker nació de Jane Saxton y Elijah Adam Baker el 3 de marzo de 1821, cerca de Huntsville, Alabama. Fue admitido al Colegio de Abogados en 1843 y se casó con Caroline Hightower en 1849. Ella falleció en 1852, y ese mismo año él se mudó para unirse a los familiares de ella en Huntsville, Texas, donde estableció un bufete de abogados. Al año siguiente, se casó con Rowena Crawford. Ambos trabajaron juntos para promover la educación en Huntsville. Masón activo y presbiteriano, Baker también se convirtió en un exitoso político, jurista y militar. En 1872, se incorporó a un bufete existente que, con el tiempo, llegó a ser conocido como Baker Botts, hoy uno de los despachos jurídicos más destacados del país, aún dirigido por sus descendientes.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →