La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y así se lo traigo yo. Hay casas que nomás están ahí: cuatro paredes, un techo, quizás un portal. Pero hay casas que guardan toda una vida adentro, y la casa de Hill y Sara McClanahan, allá en Cleveland, Texas, es exactamente ese tipo de lugar.
Déjeme contarle. Todo empieza en 1919, cuando la Eagle Point Oil Company vendió un terreno que se convirtió en la subdivisión Louise Hardie Cleveland, un vecindario residencial al norte del centro comercial de Cleveland. Esa es la tierra sobre la que se construye esta historia, literalmente.
Luego, en 1923, Hill y Sara McClanahan se mudaron ahí. ¿Y qué pasó en esa casa? Pues los tres hijos de ellos llegaron a este mundo en el cuarto delantero.
No en un hospital, no en otro lugar. En ese cuarto de enfrente. Mientras tanto, Hill McClanahan andaba en la calle Houston atendiendo una tienda de abarrotes, sosteniendo a la familia, dándole de comer al vecindario.
Los McClanahan conservaron esa casa con el paso de los años y las temporadas, con tres hijos creciendo bajo ese techo, hasta que en 1940 la vendieron a un señor de apellido Southward, el señor Southward, quien tuvo la propiedad hasta 1967. Ahora, uno se pregunta qué tiene esta casa que merece que uno pare en un viaje por Texas. Se lo digo.
Es un bungaló de un piso, estilo Craftsman, y no pide perdón por existir. El techo bien inclinado. El revestimiento de madera machihembrada.
Y al frente, un portal con cuatro postes que son verdaderamente únicos: cada uno lleva un tronco de ciprés encima de una columna de ladrillo. Cuatro de ellos, parados ahí como si siempre hubieran sabido que eran algo especial. Toda una vida se vivió entre esas paredes, y el portal sigue ahí enfrente para demostrarlo.
Lo que dice el marcador
En 1919, la Eagle Point Oil Company vendió terrenos que se convirtieron en la subdivisión Louise Hardie Cleveland, un barrio residencial al norte del principal distrito comercial de Cleveland. Hill y Sara McClanahan se mudaron a esta casa en 1923. Sus tres hijos nacieron en el dormitorio delantero. Hill McClanahan operó una tienda de abarrotes y artículos generales en Houston Street. En 1940, los McClanahan vendieron la casa a W. H. Southward, quien fue propietario del inmueble hasta 1967. El bungalow de un piso, estilo artesanal, presenta un techo de gran pendiente, revestimiento de lengüeta y ranura, y un amplio porche frontal con cuatro postes de soporte únicos, cada uno con un tronco de ciprés sobre una columna de ladrillo. Monumento Histórico Registrado de Texas - 2011
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →