La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y aquí le traigo la historia de José de Escandón. Hay hombres que dejan huella en la tierra. José de Escandón dejó veintitrés.
Veintitrés pueblos, la mayoría de los cuales todavía existen hoy, plantados a lo largo del territorio entre el río San Antonio y Tampico, como semillas que se negaron a dejar de crecer. El marcador histórico lo llama el mayor colonizador del norte de México, y cuando uno escucha todo lo que hizo este hombre, empieza a pensar que ese título se queda corto. Recorrió y exploró todo ese trecho de territorio.
Fundó misiones. Abrió caminos. Estableció colonos.
Y fue trazando esos veintitrés pueblos, uno tras otro, sobre una tierra que en su época muy pocos habían siquiera podido cartografiar. España se fijó en él. La corona vio lo que este hombre había construido, vio los caminos donde antes no había ninguno, vio las misiones, los pueblos, los colonos echando raíces, y le otorgó un título: El Conde de la Sierra Gorda.
Eso no se gana quedándose quieto. Veintitrés pueblos, la mayoría todavía en el mapa. Los caminos que abrió, todavía uniendo lugares que de otra manera habrían permanecido ajenos entre sí.
José de Escandón no nomás pasó por estas tierras. Las formó.
Lo que dice el marcador
En memoria del más grande colonizador del norte de México, Jose de Escandon, quien realizó exploraciones desde Tampico hasta el río San Antonio; trazó 23 poblaciones, la mayoría de las cuales aún existen. Fundó misiones, abrió caminos y estableció colonos. Le fue conferido, en reconocimiento a sus servicios a la corona de España, el título de El Conde de la Sierra Gorda.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →