La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, aquí mismo en el condado de Red River. Acomódese, porque esta es la historia de dieciocho hombres, cuatro años y cuatro meses, y un gobierno que nació en medio de una guerra. Cuando Texas se separó de la Unión, no sólo mandó soldados al frente.
También mandó legisladores a los capitolios confederados, en plural, porque hasta una nación nueva y apurada necesita gente que discuta leyes. Dieciocho en total. Vamos a conocer a cada uno, porque cada nombre cargaba un condado sobre los hombros.
En el Congreso Provisional, de febrero de 1861 a febrero de 1862, Texas nombró siete delegados. John Hemphill del condado de Travis. El señor Gregg, del condado de Freestone.
William Ochiltree, del condado de Nacogdoches. Williamson Oldham, del condado de Washington. John Reagan, del condado de Anderson.
Thomas Waul, del condado de Gonzales. Y Louis Wigfall, del condado de Harrison. Siete hombres para ayudar a levantar desde cero el armazón de un gobierno, mientras la guerra ya se estaba juntando en el horizonte.
Luego vino el primer Congreso de los Estados Confederados, de febrero de 1862 a febrero de 1864, y Texas mandó una nueva delegación. El señor Epperson, del condado de Red River, que es precisamente el condado donde está este marcador histórico. El señor Graham, del condado de Rusk.
Peter Gray, del condado de Harris. Claiborne Herbert, del condado de Colorado. Frank Sexton, del condado de San Augustine.
John Wilcox, del condado de Béxar. Y William Wright, del condado de Lamar. Dos hombres tendieron un puente entre ese primer Congreso y lo que vino después.
Oldham y Wigfall se quedaron como senadores desde 1862 hasta 1865, llevando las voces de Washington y Harrison a lo largo del trecho más duro de la guerra. Y Herbert y Sexton, los de Colorado y San Augustine, fueron reelegidos al Segundo Congreso Confederado en 1864. Sus colegas en ese segundo cuerpo legislativo fueron el general John Baylor, del condado de Parker; Anthony Branch, del condado de Walker; Stephen Darden, del condado de Gonzales; y Simpson Morgan, del condado de Red River.
Así que el condado de Red River tuvo hombre en el primer Congreso y también en el segundo. Y aquí la historia da un giro que dice mucho sobre aquellos tiempos. Varios de estos congresistas dejaron el poder legislativo para irse al campo de batalla.
Dos de ellos llegaron a generales. Otros se fueron por encargo del presidente, porque Jefferson Davis los necesitaba en otra parte. Uno de ellos, Reagan, dejó su curul para servir como director general de correos en el gabinete.
Piénselo bien. Estos no eran hombres dispuestos a quedarse sentados en una cámara debatiendo mientras el mundo ardía a su alrededor. Algunos salieron del capitolio directo hacia los cañones.
Cuatro años, cuatro meses, dieciocho legisladores, y cada condado que representaban sabía exactamente a dónde había ido su hombre.
Lo que dice el marcador
(Texas en la Guerra Civil) Durante los 4 años y 4 meses posteriores a la secesión, Texas envió 18 legisladores a los capitolios confederados. Sus delegados al Congreso Provisional, de febrero de 1861 a febrero de 1862, fueron John R. Gregg, del condado de Freestone; John Hemphill, del condado de Travis; Wm. B. Ochiltree, del condado de Nacogdoches; Williamson S. Oldham, del condado de Washington; John H. Reagan, del condado de Anderson; Thomas N. Waul, del condado de Gonzales; y Louis T. Wigfall, del condado de Harrison. Los tejanos en el primer Congreso de los Estados Confederados, de febrero de 1862 a febrero de 1864, fueron B. H. Epperson, del condado de Red River; M. D. Graham, del condado de Rusk; Peter W. Gray, del condado de Harris; Claiborne C. Herbert, del condado de Colorado; Frank B. Sexton, del condado de San Augustine; John A. Wilcox, del condado de Bexar; y Wm. B. Wright, del condado de Lamar. Oldham y Wigfall se desempeñaron como senadores de 1862 a 1865. Herbert y Sexton fueron reelegidos al Segundo Congreso Confederado en 1864. Sus colegas fueron el Gen. John R. Baylor, del condado de Parker; Anthony M. Branch, del condado de Walker; Stephen H. Darden, del condado de Gonzales; y Simpson H. Morgan, del condado de Red River. Varios congresistas abandonaron la rama legislativa del gobierno para ir al campo de batalla, y dos llegaron a ser generales. Otros partieron para cumplir encargos presidenciales; uno de ellos, Reagan, para ser director general de correos en el gabinete.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →