La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por hacerle justicia. El condado de Waller ha visto muchas ideas atrevidas, pero pocas tan ambiciosas, ni tan desafortunadas, como el South Texas Baptist College. Todo comienza alrededor de 1895, cuando un grupo de bautistas se juntaron y formaron lo que llamaron la South Texas Educational Conference.
Tenían una visión: una verdadera universidad, aquí mismo en este rincón de Texas. Y le echaron ganas. Para 1898 ya habían conseguido el terreno de un hacendado local de nombre el señor Waller, y estaban listos para abrir las puertas.
El otoño de 1898. Los fideicomisarios ya estaban en su lugar: el señor McGaughy de Hempstead, el señor Duncan de Houston, el señor Matthews de Montgomery, el señor Durham de Richmond, el señor McCall de Willis, y varios más del propio Waller: el señor Boulet, otro señor Matthews, el señor Miles y el señor Sanders. Al frente de todo estaba el señor Clark, quien tenía una maestría del Georgetown College of Kentucky, y fungía como presidente.
Su esposa, Matilda Shannon Clark, servía como directora del internado. Las maestras Annie Black y Bellie James estaban a cargo de las aulas. Thomas Shannon ocupaba el puesto de secretario.
Tenían a la gente. Tenían el lugar. Ahora necesitaban alumnos.
La primera sesión abrió con tres estudiantes. Tres. Podría sentarlos en un cuarto grande y todavía sobraría espacio.
Pero aquí está lo bueno: esa sesión cerró con treinta y tres. Algo estaba funcionando. La segunda sesión abrió con quince y cerró con ciento dos.
Ciento dos estudiantes. Los cursos cubrían desde materias básicas hasta nivel universitario, y la colegiatura iba de diez a veinte dólares por término. Esta institución estaba creciendo, y lo sabía.
Luego llegó la tercera sesión. Abrió un lunes, el 3 de septiembre de 1900. Cinco días después de esa apertura, nomás cinco días, en la noche del 8 al 9 de septiembre, la gran tormenta de 1900 llegó desde Galveston.
Si usted sabe algo de ese temporal, ya siente lo que se viene. Dañó gravemente el edificio del colegio. Destruyó varias iglesias.
Arrasó con la escuela pública. Y aunque, y esto hay que decirlo con claridad, aunque en este pueblo no se perdió ninguna vida, los daños en toda la zona fueron tan grandes, tan completos, que el colegio nunca volvió a abrir. Nunca volvió a abrir.
Todo ese impulso, todos esos alumnos, toda esa ambición que los bautistas habían volcado en esta institución, detenidos de golpe por una sola noche. El terreno no quedó abandonado para siempre. Desde 1916 ha servido como sitio de escuela pública.
La tierra sigue haciendo la labor de la educación, nomás con otro nombre, otro techo, y una historia muy distinta a la que esos fideicomisarios imaginaron allá en 1898.
Lo que dice el marcador
Una institución de grandes aspiraciones, constituida por bautistas que formaron la South Texas Educational Conference hacia 1895 y que en 1898 obtuvieron el terreno del plantel de un propietario local, C.C. Waller. Los fideicomisarios en funciones cuando el colegio abrió en el otoño de 1898 fueron J.C. McGaughy, de Hempsted; James F. Duncan, de Houston; C.W. Matthews, de Montgomery; W.J. Durham, de Richmond; S.A. McCall, de Willis; J.E. Boulet, E.J. Matthews, J.L. Miles y J.T. Sanders, de Waller. W.E. Clark, A.M. del Georgetown College of Kentucky, fue el rector; Matilda Shannon (Sra. W.E.) Clark, la matrona del colegio; las señoritas Annie Black y Bellie James, maestras; Thomas Shannon, secretario. La primera sesión abrió con tres estudiantes y cerró con 33; la segunda abrió con 15 y cerró con 102. Los planes de estudio abarcaban desde materias de nivel primario hasta materias de nivel universitario; la colegiatura iba de $10 a $20 por período. La tercera sesión abrió el lunes 3 de septiembre de 1900. En la noche del 8 al 9 de septiembre, la gran tormenta de 1900 llegó desde Galveston. Causó graves daños al edificio del colegio, destruyó varias iglesias y demolió la escuela pública. Aunque en esta localidad no se perdieron vidas, los daños en toda la zona fueron tan grandes que el colegio no volvió a abrir. Su terreno ha servido desde 1916 como sitio de una escuela pública.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →