La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre Cora Vance y Vance Hatchery, allá en el condado de Lubbock. Déjeme ponerle en escena. Octubre de 1929.
Una joven llamada Cora Lee Stapleton, nacida el 26 de octubre de 1905 en Center, en el condado de Shelby, hija de Sidney Clay y Kathleen Gathwright Stapleton, acaba de casarse con un hombre llamado Clinton Vance. Le decían Turk. Se habían conocido en la comunidad de Hardy, a diez millas al norte de Shallowater.
Todo apuntaba a un buen comienzo. Pero un mes después de la boda, nada más un mes, Cora y su cuñado sufrieron un accidente grave de automóvil en Lubbock. Le quedó paralizado el lado derecho del cuerpo.
Aquí es donde la historia o termina o empieza, según la clase de persona que uno sea. Y Cora Vance era una clase de persona muy particular. Fue recuperando el uso de sus extremidades, despacito, con mucho trabajo.
Y mientras hacía ese esfuerzo lento y difícil, también andaba pensando. Cora había crecido en el rancho familiar, fascinada desde niña por los pollitos y la producción de huevo. Esa curiosidad nunca la abandonó.
Así que dos años después del accidente, se enteró de que había una granja en venta. Y un día, cuando Turk salió al trabajo, Cora usó su brazo bueno para manejar sola hasta Lubbock y comprar la propiedad. Así de sencillo.
Turk se hizo cargo de la cosecha de algodón. Cora puso un criadero y comenzó a vender huevo localmente. Esa fue la semilla.
En 1938 entró de lleno al negocio comercial: cuatrocientas gallinas y una incubadora. Dos años después amplió la operación y la trasladó directamente a la carretera. Para 1953, Vance Hatchery producía entre ciento ochenta y doscientas docenas de huevos al día.
Y lo que la distinguía era esto: Cora criaba sus propias gallinas white leghorn y solo incubaba huevos de su propio criadero. Eso era una rareza en aquellos tiempos. Exigía los más altos estándares de limpieza y salud para sus aves, y esa reputación se fue regando.
Otros rancheros empezaron a buscarla para pedirle consejo. De ahí salió un programa de radio. De ahí vino la expansión hacia la venta de equipo para granjas avícolas.
Era miembro de la Texas Poultry Improvement Association y de la American Hatchery and Poultry Federation, y con frecuencia era la única mujer en los eventos de la industria. La única mujer en el salón. Y no faltó ni una vez.
Para 1965, el panorama había cambiado. Los criaderos se estaban alejando del oeste de Texas, y las empresas más grandes vendían más barato que operaciones como la suya. Cora empezó a reducir el negocio.
Murió el 25 de marzo de 1967. La familia Vance siguió operando el criadero hasta que se vendieron los huevos que quedaban y todos los demás bienes. El marcador histórico describe su historia como una de independencia y determinación.
Y la verdad, desde ese accidente hasta ese viaje que hizo sola a Lubbock a comprar una granja con un solo brazo, uno no podría encontrar dos palabras más exactas aunque se pusiera a buscar.
Lo que dice el marcador
Nacida en Center, condado de Shelby, el 26 de octubre de 1905, la pionera de la industria avícola Cora Lee Stapleton fue hija de Sidney Clay y Kathleen (Gathwright) Stapleton. Al crecer en la granja familiar, le fascinaban los pollitos y la producción de huevos. Cora conoció a Clinton "Turk" Vance en la comunidad de Hardy, a diez millas al norte de Shallowater. Se casaron el 19 de octubre de 1929. Un mes después, Cora y su cuñado estuvieron involucrados en un grave accidente automovilístico en Lubbock, que la dejó paralizada del lado derecho del cuerpo. Cora recuperó gradualmente el uso de sus extremidades. Dos años después, Cora se enteró de que había una granja en venta y, un día en que Turk salió a trabajar, usó su brazo bueno para manejar hasta Lubbock y comprar la propiedad. Turk supervisó el cultivo de algodón de su nueva granja y Cora comenzó un criadero, vendiendo huevos localmente. En 1938, entró al negocio comercial de criaderos con 400 gallinas y una incubadora. Dos años después, Cora amplió y trasladó el criadero a la carretera. Para 1953, Vance Hatchery producía de 180 a 200 docenas de huevos al día. Cora criaba gallinas leghorn blancas en sus propias instalaciones e incubaba únicamente sus propios huevos, algo poco común en aquella época. Insistía en los más altos estándares de limpieza y salud para sus gallinas. Fue miembro de la Texas Poultry Improvement Association y de la American Hatchery and Poultry Federation. Con frecuencia era la única mujer en los eventos del sector. Otros agricultores buscaban su consejo, lo que la llevó a tener un programa de radio y a expandirse hacia la venta de implementos para granjas avícolas. Para 1965, estaba reduciendo su negocio debido a que los criaderos se estaban alejando del oeste de Texas y siendo desplazados por empresas más grandes. Cora falleció el 25 de marzo de 1967. La familia Vance operó el criadero hasta que todos los huevos restantes y los activos fueron vendidos. La historia de Cora Vance es una de independencia y determinación. (2023)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →