La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre el Southeast Texas Regional Airport en el condado de Jefferson. Acomódese, porque esta historia tiene más vuelo del que uno esperaría de un llano del este de Texas. Todo empieza en 1941, cuando los comisionados del condado de Jefferson salieron a comprar terreno, nomás terreno, pura tierra sin nada encima más que ganas y quizás algún armadillo despistado.
La construcción arrancó al año siguiente, y lo que brotó de ese suelo no fue poca cosa: tres pistas, un sistema de rodaje, instalaciones de plataforma, todo el arreglo. A principios de 1944, la construcción inicial estaba terminada. Y en marzo de ese año, Eastern Airlines aterrizó para el primer vuelo comercial programado.
La historia, así nomás, llegó a tocar la puerta del condado de Jefferson. Pero el aeropuerto no era solo para viajeros de negocios. Durante la guerra, el Escuadrón de Bombarderos en Picado Número 931 del Cuerpo Aéreo de Marines lo usaba como base de entrenamiento avanzado.
Los pilotos en formación salían volando sobre el Golfo de México, frente a Sabine Pass, y practicaban tiro y bombardeo en picado contra blancos flotantes en el agua. Imagínese esa estampa: pilotos jóvenes, motores rugiendo, el Golfo extendido bajo ellos y los blancos meciéndose en las olas. Eso no es un aeropuertito de condado.
Eso es una forja de aviadores. Terminó la guerra, pasaron los años, y el aeropuerto fue avanzando con ellos. Los cincuenta y los sesenta trajeron más terreno, nuevos edificios, más calles de rodaje, iluminación de pistas y un sistema de aterrizaje por instrumentos, todo lo necesario para seguirle el paso a un cielo que no dejaba de cambiar.
Luego, a principios de los ochenta, Texas International, Southwest Airlines, Air Texana y Metro Airlines operaban todos desde el mismo lugar a la vez, lo suficiente para quitarle el sueño a cualquier director de aeropuerto. Se completó una nueva terminal durante esas mejoras, y el aeropuerto siguió zumbando. Conforme las industrias químicas y petroquímicas, la fabricación de papel y pulpa y otros negocios de la región fueron creciendo, ese aeropuerto se convirtió en algo más que una comodidad: se volvió el hilo que sostenía el comercio.
En 1999, los comisionados del condado lo hicieron oficial y cambiaron el nombre de Jefferson County Airport a Southeast Texas Regional Airport, un nombre que ya le quedaba a la medida de lo que había llegado a ser. Y entonces llegó 2005. El huracán Rita venía encima, y el ejército de los Estados Unidos utilizó este aeropuerto como escenario de uno de los traslados aéreos de civiles más grandes en la historia del país: miles de residentes locales con necesidades médicas especiales fueron evacuados desde esa misma pista.
Tres pistas que en 1942 nacieron como proyecto de guerra, ahora realizando uno de los trabajos humanitarios más urgentes que un aeródromo civil haya visto jamás en este país. De blancos flotando en el Golfo a ser salvavidas en un huracán, ese aeropuerto se ha ganado cada metro de pista que tiene.
Lo que dice el marcador
Originalmente llamado Jefferson County Airport, esta instalación ha prestado servicio a los residentes del área desde la época de la Segunda Guerra Mundial. Los comisionados del condado de Jefferson adquirieron terrenos para construir el aeropuerto en 1941, y su desarrollo, que incluyó tres pistas, un sistema de calles de rodaje e instalaciones de plataforma, comenzó al año siguiente, con la construcción inicial terminada a principios de 1944. Eastern Airlines realizó el primer vuelo programado en marzo de ese año. Durante la guerra, el aeropuerto también sirvió como base de entrenamiento avanzado para el U.S. Marine Air Corps Dive Bomber Squadron No. 931. Los pilotos en entrenamiento utilizaron blancos flotantes en el Golfo de México frente a Sabine Pass para practicar tiro y bombardeo en picada. El aeropuerto ha adaptado sus instalaciones a los avances en tecnología aeronáutica. Las mejoras realizadas en las décadas de 1950 y 1960 incluyeron terrenos adicionales, edificios y calles de rodaje, así como la instalación de iluminación de pistas y un sistema de aterrizaje por instrumentos. A principios de la década de 1980, cuando Texas International, Southwest Airlines, Air Texana y Metro Airlines operaban desde el aeropuerto, se realizaron mejoras adicionales, entre ellas la conclusión de una nueva terminal. En 1999, los comisionados del condado aprobaron el cambio de nombre de la instalación a Aeropuerto Regional del Sureste de Texas. A medida que las industrias química y petroquímica, la fabricación de papel y pulpa y otras empresas de la región crecieron, el aeropuerto se convirtió en un centro de transporte cada vez más importante. En 2005, fue el escenario de uno de los puentes aéreos civiles más grandes en la historia de los Estados Unidos, cuando el ejército estadounidense evacuó a miles de residentes locales con necesidades médicas especiales durante el impacto del huracán Rita. Hoy en día, el aeropuerto continúa desempeñando un papel económico vital en el sureste de Texas.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →