La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy quien lo lleva a usted por él. Hay historias que empiezan chiquitas y terminan más allá del sistema solar. Esta es una de esas.
Willie Johnson nació cerca de Independence, Texas, en 1897, hijo de Willie y Mary Johnson, de soltera Fields. Su familia se mudó a Marlin cuando él era todavía un niño, y fue allí donde echó raíces algo que ninguna dificultad lograría arrancarle. En Marlin aprendió cantos del evangelio en la iglesia.
¿Y su primera guitarra? Se dice que la hizo de una caja de cigarros. Una caja de cigarros.
Déjese esa imagen un momento. En aquellos años de infancia, Johnson perdió la vista, posiblemente a causa de un accidente en casa. El marcador histórico no se detiene en los detalles, y yo tampoco.
Lo que importa es lo que hizo con lo que le quedaba: una voz, un slide, y el pavimento de Marlin bajo los pies. Cantaba en las calles de Marlin, y también en Hearne, que quedaba cerca. Después se fue a Dallas, siguió tocando en las banquetas, y la música la llevaba guardada adentro del pecho.
Luego vinieron las grabaciones. Entre 1927 y 1930, Johnson grabó en total treinta canciones en cuatro sesiones, en Dallas, Nueva Orleans y Atlanta, para la serie Race de Columbia Records, que era la serie de Columbia dedicada a artistas afroamericanos. Treinta canciones.
Cuatro sesiones. Tres ciudades. Y de 1929 a 1934, vendía alrededor de cinco mil discos cada año.
No está nada mal para un hombre que aprendió a tocar en una caja de cigarros. Él y su familia se establecieron en Beaumont. Compraron casa allí.
Y vivieron en ese pueblo el resto de su vida. Cuando su carrera como músico grabado terminó, Johnson se ganaba la vida apenas como músico callejero y predicador, y tenía una casa de oración en su propio hogar, en el 1440 de la calle Forrest. Esa dirección vale la pena recordarla.
Un hombre de fe que hacía iglesia en su propia casa, en Beaumont, Texas. Willie Johnson murió en 1945. Y aquí es donde la historia da su vuelta.
Después de su muerte, aquellas grabaciones volvieron a cobrar vida: reeditadas más de una vez, interpretadas por muchos músicos reconocidos, llegando a oídos y corazones en todas partes del mundo. Esa voz ronca y conmovedora. Ese dominio de la guitarra slide.
Música del evangelio con raíces tan hondas que alcanzó para viajar lejos. Y luego, 1977. Alguien estaba armando un disco de oro.
Un solo disco pensado para llevar la diversidad de las culturas de la Tierra más allá de todo lo conocido, a bordo de la nave Voyager 1, rumbo a salir del sistema solar por completo. De toda la música que existe en este mundo, la que escogieron fue la grabación de Willie Johnson de Dark was the Night, Cold was the Ground. Un niño de cerca de Independence, Texas.
Una guitarra hecha de caja de cigarros. Las banquetas de Marlin y las calles de Beaumont. Y ahora esa voz, ronca e inconfundible, flotando en algún lugar más allá del sistema solar, llevando consigo un pedacito de este mundo.
No sé yo que una historia pueda terminar más grande que eso.
Lo que dice el marcador
Willie Johnson nació cerca de Independence, Texas, en 1897, hijo de Willie y Mary (Fields) Johnson. Su familia se mudó a Marlin cuando Johnson era niño, y fue allí donde aprendió por primera vez canciones del evangelio en la iglesia; se dice que su primera guitarra fue fabricada con una caja de puros. Johnson perdió la vista de niño, posiblemente a causa de un accidente en el hogar. Johnson creció en Marlin y sus alrededores cantando en las calles de esa ciudad y en la cercana Hearne. Posteriormente se mudó a Dallas, donde continuó como músico callejero. Entre 1927 y 1930, Johnson grabó un total de 30 canciones en cuatro sesiones de grabación en Dallas, Nueva Orleans y Atlanta para la serie "Race" de Columbia Records (dirigida a artistas afroamericanos), y vendió alrededor de 5,000 discos cada año de 1929 a 1934. Johnson y su familia se establecieron en Beaumont, adquirieron una casa y vivieron en esa ciudad por el resto de su vida. Tras el fin de su carrera discográfica, Johnson se ganó una precaria subsistencia como músico callejero y predicador; operaba la casa de oración en su hogar en el 1440 de Forrest Street. Después de la muerte de Johnson en 1945, sus grabaciones le trajeron gran popularidad comercial, y su música ha sido reeditada en varias ocasiones e interpretada por muchos músicos de renombre. Sus grabaciones de música gospel muestran su voz de canto emotiva pero rasposa y su dominio de la guitarra slide. En 1977, la grabación de Johnson de "Dark was the Night, Cold was the Ground" fue seleccionada para su inclusión en el disco de oro compilado para mostrar la diversidad de las culturas de la Tierra, enviado fuera de nuestro sistema solar a bordo de la nave espacial Voyager 1.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →