La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y aquí se lo comparto como mejor puedo. Aquí en el condado de Kimble, usted está parado cerca de lo que fue uno de los caminos más importantes de la frontera tejana, un camino que no le pedía mucho a la tierra, nada más una cosa: agua. Ese es el detalle que vale la pena no olvidar.
Desde el cercano Fort Terrett, este camino se trazó en 1852, apuntando en dos direcciones a la vez. Hacia el sur llegaba a Fort Clark. Hacia el norte llegaba a Fort McKavett.
No se escogió por el paisaje ni por lo fácil que era recorrerlo, sino principalmente porque tenía agua disponible a lo largo de la ruta. Por acá, en 1852, eso no era poca cosa. Era todo.
El camino se quedó quieto cuando los fuertes cerraron, pero en 1868, al reactivarse, ese viejo trazo volvió a tener para qué servir. Por él rodaron las carretas de carga. Por él llegó el correo.
Marcharon tropas con sus pertrechos, el sostén de una presencia militar que intentaba mantener el orden en una frontera que todavía no terminaba de asentarse. Unos cuantos inmigrantes también pasaron por ahí, y a lo largo del camino fueron echando raíces los primeros ranchos de los pioneros. Pero hubo otro tipo de tráfico por el que este camino se hizo conocido: las incursiones del coronel Ranald Mackenzie hacia el noroeste, en contra de los indios hostiles.
Cuando el coronel Mackenzie salía en campaña, este camino era parte de cómo llegaba hasta allá. Luego, en 1883, abandonaron los fuertes. Se fueron los soldados, se fueron los mensajeros del correo, y el camino bien pudo haberse perdido entre el zacate, salvo porque los rancheros todavía le tenían uso.
Arreaban su ganado al mercado por partes de ese camino, sacándole provecho a lo que el ejército había dejado atrás. Un camino que nació por el agua, sirvió para la guerra, y acabó sus días arreando ganado. En Texas, eso no es un camino que se olvida, eso es un camino que se ganó su descanso.
Lo que dice el marcador
Desde el cercano Ft. Terrett, este camino en 1852 conducía al sur hacia Ft. Clark y al norte hacia Ft. McKavett. Elegido principalmente por contar con agua disponible, sirvió como ruta de carga y correo en 1868, cuando los fuertes fueron reactivados. Por él transitaron tropas, suministros, algunos inmigrantes y ranchos pioneros. También fue notable por el paso de las incursiones del Col. Ranald Mackenzie contra los indios hostiles al noroeste. Después de que los fuertes fueron abandonados en 1883, los rancheros arreaban ganado al mercado por partes del camino. (1966)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →