La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy la voz que lo acompaña. Veinticinco años es mucho tiempo reuniéndose en espacios prestados, pidiendo salones, arreglándoselas como se puede. Las Port Arthur Federated Women's Clubs lo sabían mejor que nadie.
Así que en 1923, un cuarto de siglo cabal después de su fundación, decidieron que ya era hora. Hora de construir algo propio. El comité de planeación se puso a trabajar, y quien lo presidía era la señora Wignall.
Y aquí el asunto se pone interesante, porque el arquitecto que ese comité contrató para diseñar el edificio era el señor Wignall. Su esposo. Eso se puede leer de varias maneras, pero lo que nadie puede discutir es el resultado.
El señor Wignall dibujó los planos de un clubhouse de verdad, y no se conformó con cuatro paredes y un techo. Incorporó un motivo decorativo en las ventanas y luego, porque un buen diseño merece hablarse con sí mismo, repitió ese mismo motivo en la balaustrada del portal. Los detalles conversando entre sí a lo largo de la fachada.
Eso es oficio. La construcción terminó, y el 8 de febrero de 1924, las Port Arthur Federated Women's Clubs abrieron las puertas para celebrar con un open house. Veinticinco años de reuniones en cuartos ajenos, y por fin tenían un lugar que podían llamar suyo.
Hay cosas que bien valen la espera.
Lo que dice el marcador
En 1923, veinticinco años después de su fundación, las Federated Women's Clubs de Port Arthur comenzaron a planificar la construcción de su propia casa club. La señora C. L. Wignall presidió el comité de planificación, y su esposo, el arquitecto local C. L. Wignall, diseñó la estructura. Sus planos incluían un motivo decorativo de ventana repetido en la balaustrada del porche. Una jornada de puertas abiertas el 8 de febrero de 1924 celebró la conclusión de la casa club. Monumento Histórico Registrado de Texas - 1982
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →