La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás lo digo como es, tal y como quedó escrito. Uno pensaría que un apellido como Houston garantiza cierto tipo de final. Una ceremonia, quizás.
Un cortejo. Un lugar junto a su esposo en Huntsville. Eso era lo que se esperaba, más o menos.
Pero 1867 tenía otros planes. La fiebre amarilla arrasó con todo, y cuando la viuda de Sam Houston murió durante esa epidemia, el peligro de contagio lo cambió todo. Llevarla a Huntsville sencillamente no se podía hacer.
La fiebre se encargó de eso. Así que se quedó aquí, en el condado de Washington, y aquí sigue. Descansa en este cementerio junto a su madre, la señora Nancy Lea.
Cerca de los sitios donde estuvieron sus últimos hogares. Cerca de la vieja iglesia que las dos tanto querían. Hay algo en eso, si uno se detiene a pensarlo un momento.
Dos mujeres, madre e hija, unidas a este mismo rincón de tierra por el amor a un lugar, por el amor a una iglesia, y al final, por circunstancias que ninguno de nosotros llega a escoger. La viuda de Sam Houston no llegó a Huntsville. Pero tal vez, a fin de cuentas, está exactamente donde le correspondía estar.
Lo que dice el marcador
Cuando la viuda de Sam Houston murió de fiebre amarilla durante la epidemia de 1867, el peligro de contagio hizo imposible llevarla a Huntsville para sepultarla junto a su esposo. Aquí yace, junto a su madre, la señora Nancy Lea, cerca de los sitios de sus últimos hogares y la antigua iglesia que ambas amaron.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →