La versión de Duane
Así cuenta el marcador histórico oficial la historia del Evergreen Cemetery del condado de Bee. Todo pueblo que se respete tiene un pedazo de tierra reservado para los que ya se adelantaron, y Beeville no es la excepción. Todo comienza con una mujer llamada Anne Burke, que en 1859 donó el Block 1 del terreno original de Beeville.
Así nomás, de corazón, puso en marcha la historia de este lugar. La tierra pasó primero a manos del señor McClanahan, pero para 1862 el condado ya la había comprado, y le pusieron un nombre tan sencillo y honesto como el cielo de Texas: Public Burying Ground. Sin poesía, puro propósito.
Luego llegó 1872 y el lugar empezó a crecer. Un hombre llamado el señor Wilson donó una franja al noreste. Se añadió más terreno por el noroeste también.
Y la Corte, reconociendo que ese lugar merecía un poco de dignidad, dio su consentimiento para levantar una cerca. Una cerca alrededor de los muertos. Eso es una comunidad diciéndole al mundo que esa gente importa, que esa tierra importa.
Los años fueron pasando, como siempre pasan, y el cementerio fue cayendo en ese silencio descuidado que el tiempo sabe imponer. Pero en 1970, el Evergreen Cemetery fue restaurado. Alguien se paró frente a esa tierra vieja, pensó en Anne Burke y su donación de 1859, en el condado que respondió en 1862, en el señor Wilson añadiendo su franja en 1872, y decidió que valía la pena conservarlo.
Eso es lo que tiene un cementerio: solo sobrevive si los vivos deciden que así sea.
Lo que dice el marcador
Manzana 1 del terreno original de Beeville, donado en 1859 por Anne Burke. Propiedad primero de G.W. McClanahan, el terreno fue comprado en 1862 por el condado como "Terreno Público de Enterramiento". En 1872, H.W. Wilson donó la franja noreste, se agregó terreno al noroeste y el Tribunal dio su consentimiento para construir una cerca. El cementerio fue restaurado en 1970. (1970)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →