La versión de Duane
Así cuenta el marcador histórico oficial la historia del pueblo fronterizo de Fort Griffin, aquí en el condado de Shackelford. Antes de que existiera Fort Griffin, antes de que hubiera un Flat, antes de que se abriera una sola cantina con sus puertas de vaivén y un hombre de mala fama recostado en el marco, no había más que la tierra. El río Clear Fork del Brazos corriéndole por en medio, y unas cuantas almas tercas que decidieron que con eso tenían suficiente para llamarlo hogar.
A principios de la década de 1850, el coronel Jesse Stem ya cultivaba a orillas de ese Clear Fork, y Thomas Lambshead había echado raíces con su Clear Fork Farm. Los demás fueron llegando, como siempre pasa cuando alguien ya hizo el trabajo difícil de llegar primero. Conforme creció el asentamiento, el ejército puso atención.
Las tropas del Camp Cooper, en lo que hoy es el condado de Throckmorton, se encargaban de la defensa. Y entre esos oficiales, por si la historia no se le acerca bastante sola, estaba un entonces teniente coronel de apellido Lee. El mismo hombre.
Haciendo guardia en la frontera de Texas. El Camp Cooper aguantó hasta que llegó la Guerra Civil en 1861, y entonces cerró. Terminada la guerra, el ejército volvió a este rincón del país.
En 1867 establecieron el Camp Wilson cerca de este lugar, y poco después lo rebautizaron Fort Griffin. El fuerte quedaba en las alturas, mirando hacia el río, y en el espacio entre esas alturas y la orilla del agua, echó raíces un pueblo. Le llamaban The Flat, y plano era, en más de un sentido.
The Flat no era lugar tranquilo. Sus residentes permanentes eran gente respetable: comerciantes, ganaderos, sus familias. Sostenían un periódico, el Fort Griffin Echo.
Tenían una academia, una logia masónica, varias tiendas. Pero por cada ciudadano decente, había un elemento rudo que se le pegaba al lado: vaqueros, tahúres, forajidos. Las tropas, negras y blancas, se mezclaban en ese ambiente, y lo que resultaba de todo eso el marcador histórico no lo adorna.
Lo llama sin ley. Sin ley es la palabra. Y los lugares sin ley tienen su manera de atraer ciertos nombres.
Por ahí pasaron Doc Holliday y Wyatt Earp. También Lottie Deno, Big Nose Kate, y escúcheme bien estos dos, Hurricane Bill y Hurricane Minnie. Uno no sabe bien qué habrá que hacer para ganarse un apodo como Huracán, pero sospecha que The Flat era exactamente el lugar donde averiguarlo.
Más allá de los personajes, Fort Griffin tenía comercio. Estaba sobre el Western cattle trail y era parada en el comercio de pieles de búfalo. Los lotes del pueblo se llenaban de pieles esperando embarque; casi se puede imaginar el olor desde acá.
El pueblo atraía residentes inmigrantes de varios países, lo cual dice bastante sobre qué tan lejos había llegado la fama del lugar. Como todo el negocio quedaba tan lejos de cualquier autoridad gubernamental, los residentes tomaron las cosas en sus propias manos y formaron el condado de Shackelford en 1874. Negocios conocidos se alineaban en esas calles polvorientas: el Beehive Saloon, el Conrad and Rath Store, el Glesk Boot Shop, el Occidental Hotel.
Nombres que suenan a historia ellos solos. Pero los días de The Flat estaban contados. Cuando Albany se convirtió en la cabecera del condado y en el término del Texas Central Railroad, la población del pueblo fue bajando sin parar.
El fuerte mismo cerró en 1881. Partes del pueblo resistieron, tercas como la gente que las levantó, hasta bien entrado el siglo veinte. La escuela se fusionó con el distrito de Albany en 1942.
Lo que había sido un puesto sin ley, ruidoso, lleno de pieles apiladas y apodos de huracán, en el filo de la frontera americana, se fue apagando despacito, hasta soltarse del todo. Hay lugares que brillan con tanta fuerza precisamente porque no pueden durar. The Flat fue uno de esos lugares.
Lo que dice el marcador
En el siglo XIX, el gobierno de los Estados Unidos estableció fuertes a lo largo de la frontera de Texas para proteger a los colonos. A principios de la década de 1850, el coronel Jesse Stem cultivaba tierras a lo largo del Clear Fork del Río Brazos, y Thomas Lambshead estableció su Clear Fork Farm. A medida que otros se trasladaron a la zona, las tropas del Camp Cooper en el actual condado de Throckmorton, entre ellas el entonces teniente coronel Robert E. Lee, proporcionaron defensa militar. Camp Cooper cerró al inicio de la Guerra Civil en 1861. Tras la guerra, el Ejército de los Estados Unidos estableció el Camp Wilson, posteriormente renombrado Fort Griffin, cerca de este sitio en 1867. Fort Griffin se asentó en las tierras altas sobre el río. Entre este y la orilla del agua se desarrolló un poblado. La localidad, conocida también como "The Flat", incluía comerciantes, ganaderos y sus familias. Su población permanente sostenía un periódico, el Fort Griffin Echo, así como una academia, una logia masónica y varias tiendas y salones. Un elemento turbulento de vaqueros, tahúres y renegados se mezclaba con tropas de raza negra y blanca para conformar un ambiente sin ley. Entre quienes se sintieron atraídos por la localidad estaban Doc Holliday, Wyatt Earp, Lottie Deno, Big Nose Kate, Hurricane Bill y Hurricane Minnie. Fort Griffin era una parada del comercio de pieles de búfalo, y las pieles en espera de envío llenaban los lotes del pueblo. Ubicada a lo largo del Western Cattle Trail, contaba con residentes inmigrantes de varios países. Debido a la distancia del poder gubernamental, los residentes de la zona formaron el condado de Shackelford en 1874. La población del pueblo disminuyó de manera constante después de que Albany se convirtiera en la cabecera del condado y en el punto terminal del Texas Central Railroad. Entre los negocios locales destacados se encontraban el Beehive Saloon, The Conrad and Rath Store, el Glesk Boot Shop y el Occidental Hotel. El fuerte cerró en 1881, pero parte del pueblo siguió en funcionamiento hasta mediados del siglo XX. La escuela se fusionó con el distrito de Albany en 1942. (2004)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →