La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo se lo traigo tal como está. En 1855 llegaron colonos polacos a Bandera. Ahí está la semilla de todo esto.
Casi veinte años después, en 1874, esa misma comunidad construyó algo hecho para durar: un convento y una escuela católica levantados de piedra caliza nativa, allá en el Hill Country. Y esa piedra caliza no es un detalle menor. Tiene una terquedad, una paciencia.
Las dos le harían falta. Las clases corrieron dentro de esas paredes gruesas hasta 1882, cuando todo, menos religión y música, se mudó a un edificio de madera cercano. Piénsele un momento: lo que se quedó en esa piedra caliza fue la religión y la música.
Saque usted sus propias conclusiones. El convento siguió adelante, con las hermanas viviendo entre sus paredes año tras año. Luego, en 1922, alguien miró ese edificio y decidió que necesitaba más altura, así que le añadieron un segundo piso encima de la estructura original de piedra.
Las hermanas siguieron viviendo ahí, en ese convento de dos pisos, hasta que en 1963 se levantó una nueva residencia. La escuela parroquial cerró sus puertas en 1968. Para muchos edificios, ahí hubiera terminado el cuento.
Pero en 1971 este fue restaurado, y hoy se mantiene en pie como museo. Los colonos polacos llegaron en 1855, construyeron en 1874, y esa piedra caliza sigue ahí para contarlo.
Lo que dice el marcador
Los colonos polacos que llegaron a Bandera en 1855 construyeron este convento y escuela católica en 1874. Todas las clases, excepto religión y música, fueron trasladadas en 1882 a un edificio escolar cercano de madera. En 1922 se añadió un segundo piso al convento de piedra caliza nativa, en el que las Hermanas vivieron hasta que se erigió una nueva residencia en 1963. La escuela parroquial cerró en 1968. Restaurada en 1971, esta estructura es ahora un museo. Monumento Histórico Registrado de Texas, 1975.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →