La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por hacerle justicia. Si usted va hoy por el Canal de Houston y le echa un vistazo a lo que llaman Constitution Bend, la famosa cuenca donde dan vuelta los barcos, quizás piense que eso es pura geografía. Pero ese recodo de Buffalo Bayou tiene su historia, y la historia comienza en junio de 1837, cuando un vapor llamado el Constitution llegó rechinando y resoplando por esas aguas e hizo historia a las malas.
Houston tenía menos de un año entonces. Servía como capital provisional de la República de Texas, que ella misma apenas pasaba del año de vida. O sea, una ciudad nuevecita, en una república nuevecita, y alguien decidió que lo que hacía falta era un vapor.
Según cuenta la historia, y es buena historia, los fundadores del pueblo, los hermanos John y Augustus Allen, le pagaron al capitán mil dólares para que hiciera el viaje como medida publicitaria. Mil dólares. Por un viaje que nadie tenía muy claro si era posible.
Eso, señoras y señores, es el espíritu fundador de los bienes raíces en Texas. El Constitution no era ninguna embarcación pequeña. Medía aproximadamente ciento cincuenta pies de largo, veinticuatro de ancho y ocho de fondo, con una sola cubierta, sin mástil, popa redonda, un mascarón de proa masculino y una cabina encima de la cubierta.
De aspecto, sí cumplía. Pero la subida por Buffalo Bayou fue otra cosa. Le tendieron cables desde el barco a los árboles de la orilla y lo jalaron hacia adelante con malacate, a puro esfuerzo.
Como mula terca en camino de lodo. Encalló dos veces. Dos.
Y en uno de esos encallamientos, el barco quedó tan bien atorado y por tanto tiempo, que un pasajero famoso, Thomas Jefferson Chambers, patriota de la República, tuvo tiempo de bajarse, llegar a la orilla y visitar a un amigo. Así nomás, se fue a hacer una visita social mientras el vapor estaba clavado en el lodo. Eso no se inventa.
Bueno, alguien lo escribió, y aquí estamos. Cuando por fin llegaron a Houston, treinta y cinco de los ciento cincuenta pasajeros le rindieron homenaje al capitán por su histórica travesía. Bien ganado se lo tenía.
Pero una historia que empieza difícil tiende a terminar igual. La salida del Constitution no fue más elegante que su llegada. El bayou era demasiado angosto para dar la vuelta, así que el barco tuvo que irse de reversa, retrocediendo hasta encontrar un trecho lo bastante ancho para maniobrar.
Y ese trecho, ese recodo preciso de Buffalo Bayou donde el Constitution por fin logró girar y enfilar hacia aguas abiertas, es el que lleva su nombre hasta hoy. Constitution Bend. El marcador histórico lo dice sin rodeos: el nombre de ese recodo recuerda ese evento.
Mil dólares, dos encallamientos, una visita a un amigo y un vapor saliendo de reversa entre el lodo. Así fue como una ciudad le anunció su llegada al mundo.
Lo que dice el marcador
Hoy conocida como la famosa cuenca de maniobras de Houston, esta curva del Buffalo Bayou recibió su nombre del «Constitution», el primer barco de vapor en dar la vuelta aquí en junio de 1837. En aquel entonces, Houston tenía menos de un año de fundada. Fungía como capital provisional de la República de Texas, que a su vez apenas superaba el año de existencia. Según una versión, los fundadores de la ciudad, John y Augustus Allen (hermanos), pagaron al capitán $1,000 para realizar el viaje como medida publicitaria. La embarcación comercial medía aproximadamente 150 x 24 x 8 pies, contaba con una cubierta, sin mástil, popa redonda, un mascarón de proa masculino y una cabina en la cubierta. El viaje del «Constitution» por el Buffalo Bayou no fue sencillo. Se tendieron cabos desde la embarcación hasta los árboles y el barco fue arrastrado laboriosamente hacia adelante con un cabrestante. Encalló en dos ocasiones. En uno de los encallamientos, el célebre pasajero Thomas Jefferson Chambers (patriota de la República) tuvo tiempo suficiente para visitar a un amigo en tierra. A su llegada a Houston, 35 de los 150 pasajeros conmemoraron al capitán por su histórico viaje. La salida del «Constitution» no fue más airosa que su entrada: tuvo que retroceder por el angosto bayou hasta encontrar un punto lo suficientemente amplio para dar la vuelta. El nombre de esta curva perpetúa ese acontecimiento.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →