La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, aquí mismo en el condado de Taylor. Párese un momento y escuche, porque este tiene peso. La historia de la escuela mexicano-americana y de americanización en Abilene no es corta, ni es sencilla.
Es, en las palabras más llanas, la historia de una comunidad que no dejó de alcanzar algo que siempre le ponían un poco más lejos. Empecemos por el principio. La República de Texas, en 1839 y 1840, estableció leyes para crear un sistema de escuelas.
Buena idea, en principio. Pero conforme esas instituciones tomaron forma, los estudiantes mexicano-americanos con frecuencia eran segregados, chocando de frente con la discriminación racial, social y económica, con diferencias ideológicas y tensiones políticas. Esas son las palabras del marcador histórico, y cada una se la gana.
Durante un tiempo en Abilene, las escuelas privadas y parroquiales, además de las escuelas públicas a las que asistían los anglos, eran lo que había para los niños mexicano-americanos. Así estaban las cosas hasta el cambio del siglo veinte. Para 1910, se estableció una escuela pública específicamente para niños mexicano-americanos, del primer al sexto grado.
Un avance, de cierta manera. Pero aquí está la parte que no se olvida. Las instalaciones para los niños mexicano-americanos en ciudades de Texas como Abilene con frecuencia eran inferiores a las que se mantenían para los anglos.
El equipo y los materiales eran de segunda. Eso no es opinión de nadie, eso es lo que dice el marcador histórico, claro como el agua. En 1920 abrió una escuela de americanización.
En 1936 la trasladaron al 541 de North 8th Street, y siguió funcionando hasta 1948. Algunos estudiantes mexicano-americanos en Abilene sí asistían a las escuelas de anglos más cercanas a sus casas. Algunos.
Después, en 1949, abrió Sam Houston School, y atendió a estudiantes mexicano-americanos hasta 1979. Treinta años de una comunidad anclada a una sola dirección, una sola institución, un solo rincón de vecindario. Durante ese periodo, los estudiantes mexicano-americanos de ese vecindario asistieron a escuelas primarias integradas.
Ahora bien, las actitudes y la filosofía no cambian de la noche a la mañana. El marcador histórico nos dice que empezaron a cambiar hacia finales del siglo veinte, cuando los abilenienses de ascendencia mexicano-americana alcanzaron niveles más altos de educación y se convirtieron en participantes activos de la vida de la comunidad, y cuando otros abilenienses se fueron dando cuenta de la importancia vital de la herencia diversa de Texas. En 1979, Sam Houston School se convirtió en un centro de logro estudiantil para todo el distrito.
Ahí es donde termina el marcador histórico, y es el lugar correcto para terminar. Una escuela que alguna vez marcó el límite de lo que les estaba permitido alcanzar a los niños mexicano-americanos de Abilene se convirtió, con el tiempo, en un centro de logros abierto para todo el distrito. El camino fue largo, y no siempre fue justo.
Pero Abilene siguió caminándolo.
Lo que dice el marcador
Desde sus primeros días, la educación para los mexicoamericanos en Texas ha variado entre la ausencia total y la aparente igualdad. La República de Texas en 1839 y 1840 estableció leyes que regían un sistema de escuelas. A medida que estas instituciones tomaron forma, los estudiantes mexicoamericanos frecuentemente fueron segregados, enfrentando discriminación racial, social y económica, diferencias ideológicas y tensiones políticas. Las escuelas privadas y parroquiales, además de las escuelas públicas a las que asistían los anglos, atendieron a los mexicoamericanos en Abilene hasta el cambio del siglo XX. Para 1910 se estableció una escuela pública específicamente para niños mexicoamericanos de primero a sexto grado. Una escuela de «americanización» abrió en 1920; fue trasladada al 541 de North 8th Street en 1936 y permaneció en funcionamiento hasta 1948. Las instalaciones para niños mexicoamericanos en ciudades de Texas como Abilene con frecuencia eran inferiores a las que se mantenían para los anglos; el equipo y los materiales estaban por debajo del estándar. Algunos estudiantes mexicoamericanos en Abilene asistían a las escuelas de anglos más cercanas a sus hogares. Sam Houston School abrió en 1949 y atendió a estudiantes mexicoamericanos hasta 1979. Los estudiantes mexicoamericanos de este vecindario asistieron a escuelas primarias integradas. Las actitudes y la filosofía comenzaron a cambiar a finales del siglo XX, cuando los abilenenses de ascendencia mexicoamericana alcanzaron niveles más altos de educación y se convirtieron en participantes activos de la vida comunitaria, y otros abilenenses tomaron conciencia de la vital importancia del diverso patrimonio de Texas. Sam Houston School se convirtió en un centro de logros estudiantiles a nivel de distrito en 1979. (1999)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →