La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo haré lo posible por hacerle justicia. Si quiere hablar de algo que perdura, de lo que de veras perdura, pare un momento y piense en Pleasant Hill. Esta es una de las comunidades afroamericanas más antiguas de todo Texas.
No es poco decir. La Pleasant Hill Baptist Church se organizó allá por 1843, y los miembros prominentes de esa iglesia tomaron una decisión que resuena hasta hoy: donaron los terrenos junto al Old Monterey Road. Ahí levantaron una iglesia de madera y una escuela de dos pisos.
Una comunidad que echó raíces tan hondas que todavía se sienten. Luego llegó 1925, y los vecinos de Pleasant Hill decidieron que sus hijos merecían algo mejor. Juntaron setecientos dólares, setecientos dólares de una comunidad afroamericana rural en el este de Texas, en 1925, cuando ese dinero representaba un sacrificio de verdad.
No se quedaron esperando que el mundo les diera algo. Acudieron al programa de construcción de escuelas Julius Rosenwald, creado precisamente para mejorar la educación de los afroamericanos en el sur rural, y ese fondo igualó su aportación. El costo total llegó a tres mil cuatrocientos cincuenta dólares.
Construyeron según el plano Rosenwald 20-A, y aquí está lo que a mí me llega: aprovecharon los materiales de la antigua escuela, los combinaron con materiales nuevos, y levantaron algo que iba a durar. Llégese hoy a ese edificio y verá el cuidado en cada detalle. Es una escuela de un piso con techo a dos aguas laterales, una fachada simétrica, un gablete central saliente flanqueado por dos puertas de entrada.
Trabajo estilo Craftsman de principio a fin: aleros anchos, vigas de techo al descubierto, tornapuntas de madera. Ventanas grandes, de nueve sobre nueve y seis sobre seis divisiones, dominando la fachada delantera y la trasera. Y adentro, un salón central diseñado como cuarto industrial y dos aulas que originalmente se separaban con una división movible.
Alguien pensó muy bien en ese edificio. Alguien quería que quedara bien hecho. La escuela abrió con unos setenta alumnos y dos maestros: Della Lindsay Warren y el profesor Guise.
Con los años que siguieron, unos mil doscientos estudiantes pasaron por esas puertas, aprendiendo hasta el octavo grado. El que quería terminar la preparatoria tenía que ir hasta la Fairview School, cerca de Linden. En los terrenos había un área de juegos con columpios, carrusel y tobogán, añadidos durante la Gran Depresión, porque hasta en los tiempos difíciles los niños necesitaban espacio para ser niños.
En los años cincuenta construyeron un refugio de concreto contra tormentas, porque esta comunidad siempre cuidó de los suyos. Ahora bien, en el condado de Cass se construyeron veintitrés escuelas Rosenwald. Veintitrés.
Para 1964, con una asistencia de apenas unos veintiséis alumnos, Pleasant Hill School cerró y esos niños fueron transferidos a Linden. De una en una, las demás fueron desapareciendo: con el tiempo, el clima, el abandono, esa larga indiferencia que se traga tantas cosas que importaban. Pero no esta.
Restaurada alrededor de 2009 y declarada Recorded Texas Historic Landmark en 2010, Pleasant Hill School existe hoy como centro comunitario, la única de esas veintitrés escuelas Rosenwald del condado de Cass que queda en pie. De veintitrés, sobrevivió una. Y es esta, construida en tierra donada junto a un camino viejo, levantada por gente que puso sus setecientos dólares y su fe en un edificio que iba a sobrevivir a todo lo que le pusieran enfrente.
Hay cosas que simplemente están hechas para durar.
Lo que dice el marcador
Pleasant Hill es una de las comunidades afroamericanas más antiguas de Texas. La Iglesia Bautista Pleasant Hill fue organizada en 1843. Miembros prominentes de la iglesia donaron este terreno junto al Old Monterey Road, y aquí se construyeron una iglesia de madera y una escuela de dos pisos. En 1925, los ciudadanos construyeron esta escuela con ayuda del programa de construcción de escuelas Julius Rosenwald, establecido para mejorar la educación de los afroamericanos en el sur rural. La escuela tuvo un costo de $3,450, con el fondo Rosenwald igualando la contribución de $700 de los ciudadanos afroamericanos. Fue construida conforme al plan Rosenwald 20-A, con materiales recuperados de la escuela anterior más materiales nuevos. El plan incluye un "salón industrial" en el tramo central y dos salones de clase originalmente separados por una mampara móvil. La escuela abrió con aproximadamente setenta estudiantes y dos maestros, Della Lindsay Warren y el profesor R. S. Guise. Aproximadamente 1,200 estudiantes cursaron hasta el octavo grado en Pleasant Hill; quienes deseaban terminar la preparatoria asistían a la Fairview School, cerca de Linden. En 1964, con una asistencia de alrededor de 26, la escuela cerró y los estudiantes fueron transferidos a Linden. La escuela de un piso con hastial lateral presenta una fachada frontal simétrica con un frontón central saliente flanqueado por dos puertas delanteras. Los detalles de estilo Craftsman en el edificio de estructura de madera incluyen amplios aleros, cabezas de viga expuestas y tornapuntas. Ventanas grandes de 9/9 y 6/6 luces dominan las fachadas delantera y trasera. Los terrenos históricos también incluyen un área de juegos con columpio, carrusel y resbaladilla añadidos durante la Gran Depresión, y un refugio antitempestades de concreto construido en la década de 1950. Veintitrés escuelas Rosenwald fueron construidas en el condado de Cass, pero hoy la Escuela Pleasant Hill, restaurada hacia 2009 y actualmente un centro comunitario, es la única que permanece. Monumento Histórico Registrado de Texas - 2010
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →