La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por contarlo como se merece. Allá por 1915, un hijo del condado de Gonzales llamado el doctor George Holmes llegó a la cabecera del condado y abrió su consultorio. Holmes había nacido en 1881, y para cuando se estableció en Gonzales, ya traía una idea rondándole la cabeza.
No nomás un consultorio, no nomás un cuarto con una cama. Un hospital de verdad. Con todo lo necesario.
El tipo de lugar que merece una cabecera de condado. Esa idea no lo dejaba en paz. Y en 1921, por fin se hizo realidad.
Se levantó el edificio, dos pisos de ladrillo rojo, obra del contratista Fred Miesenhelder. Y cuando uno lo mira, algo le llama la atención: ese techo de teja española, ese portal con sus ménsulas. No era nomás un lugar para curar heridas, era un edificio que alguien pensó con cuidado.
Que alguien quiso de verdad. El doctor Holmes cargó ese sueño desde 1915 hasta 1921, y luego siguió trabajando, porque el hospital y sus oficinas administrativas le sirvieron a la comunidad hasta 1978. El propio Holmes falleció en 1948, pero el edificio que él soñó lo sobrevivió por treinta años.
Hay sueños así, que se quedan de pie y siguen caminando mucho después de que el soñador ya no está.
Lo que dice el marcador
Oriundo del condado de Gonzales, el Dr. George Holmes (1881–1948) comenzó a ejercer la medicina en Gonzales en 1915. Su sueño de contar con un hospital completamente equipado para la cabecera del condado se hizo realidad con la conclusión de este edificio en 1921. Construido por el contratista Fred Miesenhelder, el edificio de dos pisos de ladrillo rojo tiene techo de teja española y un porche con ménsulas. Funcionó como hospital y oficinas administrativas hasta 1978. Monumento Histórico Registrado de Texas, 1984
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →