La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y este vale cada palabra. Se llamaba Lallie Carlisle, nació en 1866, y si hay un momento en la historia de Texas donde alguien cruzó una puerta que todavía no debía estar abierta, puede ser este. Cuando su primer esposo, el señor Briscoe, falleció, el Tribunal de Comisionados del condado de Hunt se encontró con un problema muy concreto: el período de él como secretario del condado no había terminado.
Entonces, el 17 de abril de 1902, nombraron a su viuda para completarlo. Sencillo, en apariencia. Pero aquí está lo que hace que uno se detenga y lo piense bien: en ese entonces, las mujeres no podían votar en Texas.
Ni una sola boleta. Y sin embargo, ahí estaba ella, recibiendo un cargo público electivo. El Procurador General de Texas examinó ese nombramiento y emitió un fallo sosteniéndolo.
Así nomás, Lallie Briscoe se convirtió en la primera mujer en Texas en ocupar un cargo público electivo, no por hacer campaña, no por un movimiento, sino por ocupar un hueco que la ley todavía no había cerrado. Era madre de cinco hijos en todo esto. Después se casó con el señor Carlisle, y con ese nombre la recuerda la historia.
Lallie Carlisle. Ella no esperó a que la puerta se abriera. Resultó que, en 1902, nadie había pensado en echarle llave.
Lo que dice el marcador
(1866–1949) Primera mujer en Texas en ocupar un cargo público electivo. Tras la muerte de su primer esposo, E. W. Briscoe, fue nombrada el 17 de abril de 1902 por el Commissioners' Court para completar el período de él como secretaria del condado de Hunt. En ese momento las mujeres no podían votar en Texas. Un dictamen del Fiscal General de Texas ratificó el nombramiento. La señora Briscoe, madre de cinco hijos, se casó posteriormente con C. C. Carlisle.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →