La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy el que lo trae hasta usted. Cerca de Alvarado, en el condado de Johnson, hay un cementerio que se llama Balch. Algunos lo conocen como el cementerio viejo de Alvarado, y dos hombres que descansan ahí llegaron de la manera más difícil que hay.
Esta es la historia de Benjamin Bickerstaff y Josiah Thompson, y de cómo el 5 de abril de 1869 fue su último día en este mundo. Bickerstaff cargaba un pasado que lo perseguía como su propia sombra. Veterano confederado y prisionero de guerra, salió de la Guerra Civil con sangre en las manos: andaba buscado por el asesinato de un hombre afroamericano en Louisiana, poco después de que terminó la guerra.
Un hombre huyendo de ese tipo de pasado no se queda quieto a sembrar la tierra. Anduvo buscando problemas, y los problemas tenían nombre en Alvarado: Josiah Thompson. Thompson era dueño de un negocio ahí mismo en Alvarado, también veterano confederado, y juntos se cree que sembraron el miedo por toda esa parte de Texas.
Robos y asesinatos, varios de ellos en la misma Alvarado, en el mismo pueblo donde uno de ellos tenía su negocio. Eso requiere una audacia particular, o quizás nomás una imprudencia particular. Y aquí es donde la historia da vuelta.
Llegó el momento en que los ciudadanos de Alvarado ya habían tenido suficiente. Se organizaron. Decidieron que no iban a esperar ayuda de afuera.
El 5 de abril de 1869, Bickerstaff y Thompson entraron juntos al pueblo. Entraron tranquilamente. Y lo que los recibió no fue bienvenida ninguna: fueron ciudadanos organizados que les dispararon muchas veces.
Ahí mismo, cerca de ese lugar, todo terminó. A los dos los sepultaron en el cementerio Balch. Dos forajidos, dos veteranos confederados, dos hombres a quienes se les atribuye no poco sufrimiento en esa región, enterrados en la misma tierra que habían aterrorizado.
El marcador histórico no juzga mucho. No hace falta. A veces los hechos se acomodan solos y hacen todo el trabajo.
Dos hombres entraron a Alvarado en una tarde de primavera de 1869, y el pueblo se encargó de que no volvieran a salir.
Lo que dice el marcador
Cerca de este sitio en 1869, ciudadanos de Alvarado pusieron fin a las vidas de los forajidos Benjamin Bickerstaff y Josiah Thompson. Veterano confederado y ex prisionero de guerra, Bickerstaff era buscado por el asesinato de un hombre afroamericano en Luisiana poco después de la Guerra Civil. Posteriormente se unió a Josiah Thompson, propietario de un negocio en Alvarado y también veterano confederado, y se cree que ambos participaron en numerosos robos y asesinatos en esta área, incluidos incidentes en Alvarado. Cuando entraron juntos a caballo al pueblo el 5 de abril de 1869, ciudadanos organizados les dispararon numerosas veces. Fueron sepultados en el Cementerio Balch (Old Alvarado). (2006)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →