La versión de Duane
Esto es lo que dice el marcador histórico oficial, y se lo cuento tal como es. En algún momento de octubre de 1858, una familia salió a vivir uno de esos días que deberían ser los más ordinarios del mundo. Moses y Lydia Jackson, colonos, llevaron a cuatro de sus siete hijos una mañana a visitar a unos amigos.
Nada más que eso. Una visita. De las que hace cualquier familia.
Nunca llegaron. Cuando se acercaban a su destino, se encontraron con un pequeño grupo de indios, el marcador histórico dice que posiblemente comanches. Y lo que pasó después fue rápido y sin piedad.
Moses y Lydia murieron de inmediato. Y con ellos dos de los hijos que los acompañaban: Louis Jackson y el joven Jackson de apellido también Jackson, a quien el marcador histórico identifica solo por sus iniciales. Se fueron así, de golpe, sin que nadie pudiera hacer nada.
Pero los dos hijos de en medio, Joshua y Rebecca, esos dos se los llevaron. Se los llevaron a la fuerza hacia lo desconocido de ese Texas. Uno podría pensar que ahí terminaba todo para ellos.
Y durante casi dos semanas, el mundo no tenía razón para creer otra cosa. Luego algo cambió. Después de casi dos semanas, los niños fueron abandonados.
Los dejaron solos ahí afuera. ¿Y qué hicieron Joshua y Rebecca Jackson? Caminaron.
Dos días a pie por esa tierra, hasta que una partida de búsqueda de colonos y Rangers de Texas los encontró cerca de Sweetwater. El resto de la familia, Moses, Lydia, Louis, y el hijo que el marcador histórico llama solo por sus iniciales, los enterraron donde cayeron, nos dice el marcador histórico, a poca distancia de este mismo lugar. Cuatro personas perdidas en una mañana que empezó como cualquier otra.
Dos niños que caminaron de regreso hacia los vivos. Eso es lo que guarda esta tierra.
Lo que dice el marcador
Los colonos Moses y Lydia Jackson salieron una mañana de octubre de 1858 con cuatro de sus siete hijos para pasar el día con unos amigos. Al acercarse a su destino, encontraron un pequeño grupo de indígenas, posiblemente comanches. Louis e I. J. Jackson y sus padres fueron muertos de inmediato. Los dos hijos intermedios, Joshua y Rebecca, fueron secuestrados, aunque fueron abandonados tras casi dos semanas. Caminaron durante dos días antes de ser rescatados por una partida de búsqueda formada por colonos y Texas Rangers cerca de Sweetwater. La familia Jackson fue sepultada donde cayó, a corta distancia de este sitio. (1998)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →