La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y voy a hacer lo posible por hacerle honor. ¿Quiere hablar de un momento que lo cambió todo? El 10 de enero, un pozo reventó en Spindletop, a siete millas al norte de donde usted está parado ahorita.
No fue un hilito. No fue una gotita prometedora. Setenta y cinco mil barriles al día.
Ese es el tipo de número que hace que los hombres más curtidos se tengan que sentar un momento a mirar el suelo. Pero aquí está lo que no siempre le cuentan: el petróleo bajo la tierra es una historia. El petróleo en el mercado es otra historia completamente distinta.
Y entre esas dos historias, se necesita una manera de moverlo. Los caminos no daban para tanto. Los carros de carga jalando producción tan pesada por caminos tan malos, ya se puede uno imaginar cómo iba eso.
Los depósitos de almacenamiento eran poquísimos. El petróleo corría más rápido de lo que alguien hubiera podido planear, porque nadie había planeado para setenta y cinco mil barriles al día. Así que un grupo, un grupo que con el tiempo se convertiría en Gulf Pipeline Company, tomó una decisión.
Iban a tender tubería. Once millas de tubería hasta el ferrocarril. Y no se iban a tomar su tiempo.
Dos semanas. Once millas de tubería en dos semanas. Eso es moverse de veras.
Esa primera línea fue construida en 1901 para transportar el petróleo de Spindletop, y fue el primer oleoducto de Texas hasta aguas navegables. Usted está parado sobre su ruta en este momento. Para 1902 ya se había extendido hasta Port Arthur.
Para 1904, la zona tenía quinientas trece millas y media de oleoductos. Cuando uno está contando, hasta media milla importa. Texas ya había visto trabajo de tubería antes.
En Nacogdoches había líneas desde 1889. En Corsicana las había para 1898. Así que la idea no era completamente nueva.
Pero lo que pasó aquí, después de Spindletop, eso fue a otra escala por completo. Y la escala no dejó de crecer. Los oleoductos no le tienen respeto a la geografía.
El marcador histórico lo dice clarito: se abren montañas, se perforan lechos de ríos, y los continentes quedan unidos por tuberías. Cuando llegó la Segunda Guerra Mundial, una línea llamada the Big Inch fue tendida desde Texas hasta el Atlántico. El marcador histórico la llama un factor decisivo en la victoria de los Aliados.
Eso no es presumir. Es una tubería haciendo algo que le importó al mundo entero. Hoy, dentro de Texas nada más, hay más de ciento cuarenta y seis mil millas de oleoductos moviendo petróleo y sus derivados, hacia muelles de ferrocarril y de barcazas, refinerías, plantas de procesamiento, y más allá.
El trabajo le da empleo a miles de personas. El kilometraje sigue aumentando cada día. Todo se remonta a un problema: demasiado petróleo, pocos caminos, poco tiempo.
Y la solución fue meterlo bajo tierra y dejarlo correr. Empezó con once millas hasta el ferrocarril. Terminó llegando al mundo entero.
Lo que dice el marcador
Este sitio marca la ruta de los primeros oleoductos de Texas hacia aguas costeras, construidos en 1901 para transportar petróleo desde el famoso pozo surgente de Spindletop (7 millas al norte), que entró en producción el 10 de enero y fluyó a razón de 75,000 barriles por día. Un grupo que posteriormente se convertiría en la Gulf Pipeline Company tendió 11 millas de tubería hasta el ferrocarril en dos semanas, extendiendo la línea en 1902 hasta Port Arthur; para 1904 la zona contaba con 513.5 millas de oleoductos. Líneas anteriores habían sido construidas en Nacogdoches en 1889 y en Corsicana en 1898. Los oleoductos se hicieron necesarios por la elevada producción, las escasas instalaciones de almacenamiento y los malos caminos para los carros de carga que transportaban el petróleo. Las montañas son abiertas, los lechos de los ríos perforados en túnel y los continentes atravesados por oleoductos. La línea "Big Inch" tendida desde Texas hasta el Atlántico durante la Segunda Guerra Mundial fue un factor decisivo en la victoria de los Aliados. El kilometraje de oleoductos sigue aumentando a diario; el trabajo emplea a miles de personas. Además de las líneas interestatales, los campos petroleros utilizan millas de tuberías que conducen a ferrocarriles y muelles para barcazas, refinerías y plantas de procesamiento. Dentro de Texas existen hoy más de 146,000 millas de oleoductos que transportan petróleo y sus derivados, permitiendo que los recursos naturales del estado sean compartidos con otros pueblos del mundo. (1966)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →