La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por hacerle justicia al hombre. Mucha gente conoce el nombre Baylor. Pero me apuesto a que pocos podrían decirle quién fue el hombre que lo llevó.
Acérquese, porque Robert Emmet Bledsoe Baylor, nacido en 1793 y fallecido en 1873, no fue un hombre sencillo, y su historia no es corta. Empezó en Kentucky, su tierra natal, donde ya servía en la legislatura cuando la mayoría de los hombres todavía no sabían bien lo que querían. Luego pasó a Alabama, donde también sirvió en la legislatura y llegó a representar a ese estado en el Congreso de los Estados Unidos de 1829 a 1831.
Legislador, juez, predicador laico: usaba esos títulos como el hombre trabajador usa las botas. Por necesidad, y bien gastadas. Luego llegó 1839, y Robert Emmet Bledsoe Baylor llegó a Texas.
Y Texas, como suele hacer, lo puso a trabajar de inmediato. Para 1840 ya era Magistrado Asociado de la Corte Suprema de la República de Texas, cargo que ocupó hasta 1846. Después pasó al Tercer Distrito Judicial como juez, puesto que mantuvo hasta 1863.
Y aquí es donde la historia cobra vida. Ese Tercer Distrito Judicial abarcaba ocho condados. Ocho.
Y Baylor tuvo que organizar los tribunales en esos condados él mismo. Imagíneselo: el hombre carga sus alforjas, y fíjese bien que lleva la Biblia junto con los libros de leyes, porque ese detalle importa. Llega a un pueblo, imparte justicia toda la semana, y luego, en vez de descansar, se queda hasta el domingo para predicar.
Y el lunes por la mañana vuelve a montar su caballo y cabalga hasta cincuenta millas para abrir el tribunal en otro lugar. Cincuenta millas. A caballo.
Para impartir justicia. Un lunes por la mañana. Hay quienes con trabajo aguantan el lunes con una taza de café.
Y los tribunales donde presidía no eran cosa menor. Mientras Texas todavía buscaba su camino, Baylor ocupó el estrado cuando el estado fue pionero en derechos legales como la propiedad conyugal y la exención del hogar familiar. Esas protecciones, forjadas en aquellos primeros tribunales de Texas, hoy se reconocen en todo Estados Unidos y en gran parte del mundo.
El suelo que él pisó era nuevo. Lo que creció de él se extendió por todas partes. Luego la Guerra Civil cayó sobre todo como un peso.
Baylor fue uno de veinte jueces, él y otros diecinueve, que servían en el Texas Confederado, y juntos tuvieron que lidiar con asuntos de guerra que no tenían respuestas fáciles. La confiscación de propiedades de extranjeros. El reclutamiento de soldados.
Las exenciones por sustitución. Y a lo largo de todo eso, los tribunales de distrito atendían pleitos relacionados con esclavos, tierras, bienes personales, contratos y deudas. Y también cargos criminales: agresión, difamación, fraude, asesinato.
El trabajo no se alivió porque los tiempos fueran difíciles. A lo largo de todo eso, Baylor ayudó a organizar iglesias bautistas, logias masónicas y la Texas State Baptist Convention. Y por su liderazgo en su fundación, dos instituciones llevan su nombre: Baylor University y Mary Hardin-Baylor College.
Legislador antes de que Texas fuera estado. Magistrado cuando Texas era todavía una república. Juez en tiempos de guerra.
Predicador los domingos. Jinete de cincuenta millas los lunes por la mañana. Robert Emmet Bledsoe Baylor no solo fue testigo de la construcción de Texas; fue uno de los hombres que la levantaron, con la Biblia en una mano y el libro de leyes en la otra, y el caballo ya apuntando hacia el siguiente condado.
Lo que dice el marcador
(1793-1873) Destacado legislador, juez y predicador laico, prestó servicio en las legislaturas de su Kentucky natal y de Alabama. Representó a Alabama en el Congreso de los EE. UU., 1829-1831. Llegó a Texas en 1839. Fue Magistrado Asociado de la Corte Suprema de la República de Texas, 1840-1846. Juez del 3er Distrito Judicial, 1846-1863. Contribuyó a organizar iglesias bautistas, logias masónicas y la Texas State Baptist Convention. Por su liderazgo en su fundación, la Baylor University y el Mary Hardin-Baylor College recibieron su nombre. Tuvo que organizar tribunales en algunos de los 8 condados de su 3er Distrito Judicial. Llevaba la Biblia junto con los libros de derecho. Tras una semana de sesiones judiciales, permanecía en un pueblo para predicar el domingo y luego cabalgaba hasta 50 millas para presidir el tribunal el lunes por la mañana. Fue juez cuando Texas abrió camino en derechos legales como la propiedad conyugal y la exención de la vivienda familiar, hoy aceptados en todo EE. UU. y gran parte del mundo. (1965) Baylor y otros 19 jueces estatales en el Texas Confederado atendieron asuntos bélicos como la confiscación de bienes de extranjeros, el reclutamiento de soldados y la exención por sustitución. En numerosos juicios se trataron asuntos relativos a esclavos, tierras, bienes personales, contratos y deudas. Cargos criminales como agresión, difamación, fraude y homicidio también fueron juzgados en los Tribunales de Distrito. (1965)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →