La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre Sam Houston Park, allá en el condado de Harris. Acomódese, porque aquí hay compras de terreno, una fábrica de ladrillos, un edificio a punto de ser demolido, y un grupo de houstonenses tercos que no iban a dejar que la historia se viniera abajo. Todo empieza con un hombre que se llamaba Nathaniel Kelly Kellum.
En 1844 y 1845, Kellum compró trece acres a orillas del sur de Buffalo Bayou. Trece acres junto al bayou son lienzo de sobra, y Kellum no desperdició ni un pincelazo. Ahí levantó una fábrica de ladrillos, una tenería, y su propia casa.
Y en 1847 construyó una casa de ladrillo de dos pisos, de esas que terminan sobreviviendo a todos los planes que la gente tiene para ellas. Más adelante, la propiedad pasó a manos de una señora de nombre Zerviah Noble, quien la tuvo hasta que la Ciudad de Houston se la compró. En 1899, la ciudad adquirió esos terrenos, y de un momento a otro ese trecho a orillas del bayou se convirtió en el primer parque público designado oficialmente por la Ciudad de Houston.
Por un tiempo la gente lo llamaba simplemente City Park. Luego, en 1903, el nombre cambió oficialmente a Sam Houston Park, y así se quedó. La casa de dos pisos que había construido Kellum no se quedó sin uso: se convirtió en las oficinas del Departamento de Parques, que es un buen segundo acto para cualquier edificio viejo.
El parque siguió creciendo, y para 1961 ya abarcaba casi veintiún acres, incluyendo terrenos que antes habían sido los cementerios Episcopal y Masónico. Veintiún acres en el corazón de Houston, con capas y capas de historia metidas en la tierra. Pero aquí viene el giro.
En 1959, casi dos acres en el extremo oeste del parque fueron tomados para los pilares de soporte y las rampas de acceso de la autopista elevada de la Interstate 45. El marcador histórico señala que esto posiblemente contribuyó a que el parque fuera perdiendo atractivo ante el público. Una autopista elevada comiéndose el extremo oeste de su parque puede hacer eso.
La gente fue dejando de ir. La Kellum-Noble House estuvo varios años abandonada en los terrenos del parque. Y para 1954, la Ciudad de Houston anunció planes para derribar el edificio.
Derrumbarlo. Tirarlo. Esa casa de ladrillo de dos pisos que llevaba en pie desde 1847.
Pues bien. Un grupo de ciudadanos comprometidos con la preservación del patrimonio histórico no se quedó con los brazos cruzados. Se unieron, y la organización que surgió de ese esfuerzo fue la Harris County Heritage and Conservation Society, conocida hoy como The Heritage Society.
No se conformaron con estabilizar el edificio y abrirlo como museo. Fueron más lejos. Revitalizaron todo el parque, y le dieron un hogar a estructuras históricas y a réplicas de edificios antiguos, y también encontraron su lugar ahí otras esculturas y monumentos públicos.
Sam Houston Park se ha vuelto a convertir en un sitio cultural, educativo y de esparcimiento muy querido por quienes viven en el centro de Houston. Trece acres a orillas de un bayou, una fábrica de ladrillos, una casa terca que no quería caerse, y un puñado de ciudadanos que no iban a dejar que la maquinaria tuviera la última palabra. Eso es lo que se gana un parque con historia de verdad.
Lo que dice el marcador
Sam Houston Park comenzó con la compra que realizó Nathaniel Kelly Kellum de 13 acres en la ribera sur de Buffalo Bayou en 1844 y 1845. Aquí Kellum construyó una fábrica de ladrillos, una curtidora y su residencia. La propiedad fue vendida posteriormente a Zerviah Noble, quien la conservó hasta que la Ciudad de Houston la adquirió en 1899 para convertirla en el primer parque público designado como tal por la Ciudad de Houston. La casa de ladrillo de dos pisos que Kellum había construido en 1847 se convirtió en el edificio central del Departamento de Parques. El parque fue conocido como City Park hasta que su nombre cambió oficialmente a Sam Houston Park en 1903. Para 1961, el parque se había extendido a casi 21 acres, incluyendo terrenos que anteriormente habían sido los cementerios Episcopal y Masónico; sin embargo, la popularidad del parque como sitio de recreo había comenzado a declinar. En 1959, casi 2 acres de terreno en el extremo occidental del parque habían sido tomados para pilares de soporte y rampas de acceso de la vía elevada de la interstate 45, lo que posiblemente contribuyó al deterioro del atractivo del parque para el público. La Kellum-Noble House permaneció vacía en los terrenos del parque durante varios años, y para 1954 la Ciudad de Houston anunció planes para demoler el edificio. Un grupo de ciudadanos comprometidos con la preservación se unió para salvar este importante monumento. La Harris County Heritage and Conservation Society resultante (conocida actualmente como "The Heritage Society") no solo logró el objetivo de estabilizar el edificio y abrirlo como museo, sino que también revitalizó el parque al crear un espacio para numerosas estructuras históricas y réplicas. Otras esculturas públicas y monumentos también han encontrado su lugar en el parque. Sam Houston Park se ha convertido una vez más en un popular sitio cultural, educativo y de recreo para los residentes del centro de Houston.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →