La versión de Duane
Esto es lo que nos cuenta el marcador histórico oficial, y haré lo posible por hacerle honor. Si algún día va usted rodando por el condado de Cherokee y se pregunta quiénes fueron los que mantuvieron la paz cuando la paz era lo más difícil del mundo de sostener, pues párese tantito, porque esta historia se remonta a 1843. Aquí mismo hubo una aldea, una aldea de los indios Delaware, y la gente que vivía en ella tenía una reputación que pesaba en toda una gran extensión de territorio.
Los Delaware eran reconocidos como intérpretes y mensajeros de paz. Piénsele un momento. No guerreros de la paz, no firmantes de la paz: mensajeros.
Eso quiere decir que salían a tierras difíciles y complicadas, encontraban tribus que tenían todo el motivo del mundo para quedarse en casa y desconfiar, y conversaban. Y escuchaban. Y volvían a conversar.
Y de algún modo, lo lograban. Porque cuando llegó el momento del Tratado General en Bird's Fort, en lo que hoy es el condado de Tarrant, fueron los Delaware los que tuvieron el papel principal en llevar a las demás tribus a ese encuentro en 1843. Esa es la palabra del marcador histórico: instrumental, es decir, fueron pieza clave.
No de paso, no nomás de ayuda: piezas clave. Ese es el tipo de trabajo que no siempre se recuerda, porque cuando tiene éxito, lo que queda visible es un tratado, no los miles de kilómetros de conversaciones difíciles que lo hicieron posible. El Estado de Texas erigió este marcador histórico en 1936, y quizás eso era lo menos que podía hacer: señalar el lugar donde vivieron los que sembraron la paz.
Lo que dice el marcador
Reconocidos como intérpretes y mensajeros de paz, los Delaware fueron los principales artífices para llevar a otras tribus al Tratado General en Bird's Fort (en el actual condado de Tarrant) en 1843. Erigido por el Estado de Texas, 1936.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →