La versión de Duane
Esto es lo que nos cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por darle lo que merece. Allá en 1898, en el pueblo de Belton, veinticinco mujeres llegaron al Central Hotel en el centro de la ciudad y decidieron hacer algo al respecto. Algo por la literatura, por la historia, por el tipo de pueblo en que querían vivir.
Se llamaron el Woman's Wednesday Club, y lo que construyeron desde aquella primera reunión sigue en pie hasta hoy. El club de su tipo más antiguo y activo en todo el condado de Bell. Piénselo un momento.
Una sociedad literaria, nacida en un hotel, que ha sobrevivido a casi todo lo que la rodeaba. Eso no es casualidad. Eso es voluntad.
Cada una de aquellas socias fundadoras donó libros. No dinero, no promesas. Libros.
Sus propios libros. Y de ese modesto montón de volúmenes donados comenzó a tomar forma algo notable. Una biblioteca.
El núcleo, como dice el marcador histórico, de lo que con el tiempo serían los fondos de la biblioteca pública de la ciudad. Pero aquí es donde la historia cobra fuerza. Estas mujeres no se conformaron con llenar un estante y ya.
Fueron más lejos. Convencieron al mismísimo Andrew Carnegie de donar fondos a la ciudad de Belton para construir una biblioteca pública. Andrew Carnegie, el hombre que levantó bibliotecas por todo el país.
Le llegaron, le convencieron, y Belton obtuvo su biblioteca. Todo eso tiene su origen en veinticinco mujeres que se reunían los miércoles a hablar de libros. El marcador histórico las llama una fuerza impulsora en la vida cultural de la ciudad, y después de escuchar todo esto, yo diría que así es, y que se queda corto.
Lo que dice el marcador
Fundado en 1898 como una sociedad literaria con veinticinco miembros, el Woman's Wednesday Club es el club activo más antiguo de su tipo en el condado de Bell. Reuniéndose inicialmente en el Central Hotel en el centro de Belton, las socias del club se dedicaban al estudio de la literatura y la historia. Cada socia donó libros para fundar una biblioteca. Fueron decisivas para persuadir a Andrew Carnegie de donar fondos a la ciudad para una biblioteca pública, y su colección de libros formó el núcleo del acervo de esa institución. El club ha sido una fuerza impulsora en la vida cultural de la ciudad. (1990)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →