La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás voy de pasajero. En el condado de Brown hay una casa de piedra arenisca que lleva en pie desde alrededor de 1876, y si sabe dónde buscar, todavía puede encontrar una marca de ganado tallada justo en el escalón de la entrada. Ese solo detalle ya le dice mucho del hombre que la mandó construir.
Se llamaba George Adams, nació en 1842 y murió en 1920, ganadero y ex Ranger de Texas. No nomás puso su nombre en una escritura: grabó su marca en la piedra misma. Ese es un hombre que tenía intención de que lo recordaran.
Para construirla, Adams trajo a un albañil de nombre William Frederick Morton, nacido en 1851 y fallecido en 1926, un artesano de origen inglés que sabía muy bien lo que hacía. Morton sacó la arenisca de Willis Creek, aquí cerquita, y la levantó en algo que ha sobrevivido a casi todos los personajes de esta historia. Buena piedra, buenas manos, y al parecer buen ojo para aprovechar los materiales del lugar.
La casa se mantuvo firme y callada por más de tres décadas después de que Adams la hizo construir. Luego, en 1908, cambió de dueños. Laura y Colin McKeever Shaw compraron la propiedad.
Colin Shaw nació en 1850 y murió en 1944. Laura Shaw murió ese mismo año, 1944. Vivieron su vida entera entre esas paredes de piedra de Willis Creek.
Y cuando ellos se fueron, la casa no quedó abandonada. Después de 1945, su hijo Neil Shaw, nacido en 1901 y fallecido en 1969, y su esposa Maud Dabney Shaw, se pusieron a restaurar y ampliar aquel viejo lugar. Cuatro familias a lo largo de casi un siglo, y durante todo ese tiempo, la marca de ganado tallada ahí en el escalón de la entrada, quietecita y sin moverse, como si George Adams nunca se hubiera ido del todo.
Lo que dice el marcador
Esta casa fue construida alrededor de 1876 para George H. Adams (1842–1920), ranchero y ex Ranger de Texas, cuya marca de ganado fue tallada en el escalón frontal. El albañil de origen inglés William Frederick Morton (1851–1926) la edificó con arenisca extraída de las canteras cercanas de Willis Creek. La propiedad fue adquirida en 1908 por Laura (m. 1944) y Colin McKeever Shaw (1850–1944). Fue restaurada y ampliada después de 1945 por su hijo, Neil K. Shaw (1901–1969), y su esposa, Maud Dabney Shaw. Monumento Histórico Registrado de Texas, 1975
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →