La versión de Duane
Esto que le voy a contar viene directo del marcador histórico oficial de la casa James Waller Thomas, en el condado de Collin, y el registro merece que lo escuche bien. Alrededor de 1868, un hombre llamado James Waller Thomas levantó una casa en el condado de Collin, en el norte de Texas. Un solo cuarto.
Nada más. Un cuarto para una familia de trece personas. Déjese sentar con ese número un momento: trece personas, un solo cuarto, y ya desde ahí uno entiende que Thomas no era hombre de hacer las cosas a medias, aunque los materiales fueran sencillos.
Y sencillos eran. El ferrocarril todavía no llegaba por esos rumbos, así que Thomas construyó con lo que los primeros pobladores del norte de Texas tenían a la mano, lo que la tierra y sus propios brazos podían dar. Vigas de madera labrada a mano para los cimientos y el techo.
Una chimenea de ladrillo que se alzaba contra el cielo. Piso firme bajo los pies. Los historiadores le llaman estilo vernáculo, que quiere decir que pertenece a su lugar y a su tiempo, sin pretensiones, sin adornos traídos de lejos.
Nomás una casa construida para durar. Y durar, duró. Lo notable es que esa casa no ha tenido modificaciones importantes desde 1902.
El piso, la chimenea, la carpintería de madera, todo sigue ahí. Usted está viendo los mismos huesos que Thomas enterró en ese terreno. Pero aquí es donde la historia da vuelta, y conviene que le ponga atención.
James Waller Thomas no era solamente constructor y padre de familia. Era uno de los primeros líderes cívicos del condado de Collin, y fue el editor y publicador del primer periódico del condado. Ese es un puesto con mucho peso: el hombre que decide qué se imprime, qué se dice, qué lee la gente del condado con su café por la mañana.
Y Thomas usó ese puesto para expresar su apoyo a la Unión y a los derechos de los pobladores negros. En tiempos de la Guerra Civil y la Reconstrucción, esas eran opiniones que no le caían bien a todo el mundo en el norte de Texas. Para nada.
Así que alguien, desconocido hasta hoy, intentó quitarle la vida. Ahí mismo, en esa casa. Un cuarto, una chimenea de ladrillo, una familia de trece, y el peso de la política de todo un condado cayendo sobre un hombre que no estaba dispuesto a callarse.
El intento falló. La casa sigue en pie. Los elementos originales siguen exactamente donde Thomas los puso, cargando cada año desde 1868 sin quejarse.
Hay casas que guardan familias. Hay casas que guardan historia. La casa James Waller Thomas, resulta que guarda las dos cosas, y el valor que se necesita para decir algo que no le gusta a todos, y decirlo en serio.
Lo que dice el marcador
Esta casa de estilo vernáculo fue construida c. 1868 por James Waller Thomas, uno de los primeros líderes cívicos del condado de Collin, para su familia de 13 personas. Originalmente una residencia de un solo cuarto, la casa no ha sido modificada de manera sustancial desde 1902. Refleja las modestas viviendas construidas por los primeros colonos del norte de Texas con materiales y técnicas disponibles antes de la llegada del servicio ferroviario. Los elementos originales incluyen el piso, la chimenea de ladrillo y la cimentación de madera labrada a hacha y el entablado del techo. Este es también el sitio de un intento contra la vida de Thomas por parte de una persona desconocida, probablemente debido a su papel como editor y publicador del primer periódico del condado, en el que expresó su apoyo a la Unión y a los derechos de los colonos negros, opiniones impopulares entre algunos durante la Guerra Civil y la Reconstrucción. Monumento Histórico Registrado de Texas, 2011
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →