La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo se lo digo tal como es, con todo y sabor tejano. Aquí en el este del condado de Tarrant hay un terreno que lleva más tiempo guardando memorias de lo que la mayoría de la gente puede imaginar. Se llama Calloway Cemetery, y la historia comienza, como tantas buenas historias, con dos hermanos.
Los hermanos Calloway: Joseph, nacido en 1829, y su hermano menor Richard, nacido en 1832. Los dos eran dueños de estas tierras allá por los años 1860, y cuando les llegó su hora, Joseph en 1877 y Richard en 1874, los enterraron aquí mismo. Sus tumbas marcadas son las más antiguas del cementerio.
Hermanos en vida, hermanos en la tierra. Esa es una poesía que no hay que buscarle mucho. Ahora bien, Richard dejó viuda a Catherine, que de soltera se llamaba Coble, y ella hizo algo que, sin mucho ruido, cambió para siempre la naturaleza de este lugar.
En 1886, donó una acre y media de estas tierras para usarse como camposanto público. Así nomás, lo que había sido un cementerio familiar, con algunos vecinos ya enterrados ahí también, se convirtió en algo que toda la comunidad podía sentir suyo. El terreno original los reunía a todos: familia, vecinos, pioneros que echaban raíces en el este del condado de Tarrant.
El lugar fue creciendo, fue recogiendo a más y más gente. Luego, en 1908, se construyó ahí una capilla de madera, el Tabernacle, que le dio al sitio un poco más de forma y de permanencia. Por décadas, las familias mismas cuidaron el terreno: llegaban, cortaban la hierba, cumplían con los que descansaban bajo la tierra.
Así siguieron hasta 1971, cuando por fin se estableció un fondo de mantenimiento perpetuo para sostener ese trabajo. Muchos de los primeros pobladores del este del condado de Tarrant están enterrados aquí. Catherine Calloway donó una acre y media, y lo que brotó de ese gesto fue un lugar que guarda toda una época.
Eso no es poca cosa. Así es como un condado se acuerda de sí mismo.
Lo que dice el marcador
Las tumbas marcadas más antiguas de este cementerio son las de dos hermanos, Richard H. Calloway (1832-1874) y Joseph W. Calloway (1829-1877), quienes fueron propietarios de estas tierras en la década de 1860. La viuda de Richard, Catherine (Coble), donó mediante escritura 1.5 acres aquí en 1886 para su uso como panteón público. El sitio original incluía el cementerio familiar y las tumbas de varios vecinos. El Tabernáculo de madera fue construido en 1908. Las familias mantuvieron los terrenos hasta 1971, cuando se estableció un fondo de mantenimiento a perpetuidad. Aquí están sepultados muchos colonos pioneros del oriente del Condado de Tarrant. (1980)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →