La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial del Cementerio Oakwood, y este terreno, amigo, tiene una historia que bien vale la pena escuchar despacio. Allá por 1839, Austin apenas estaba abriéndose camino como el sitio considerado para la capital de la República de Texas. Y ya desde ese principio, alguien tuvo que pensar en el final.
Se estableció un lugar de entierro en lo que hoy es la parte suroeste del Cementerio Oakwood. Un difunto fue sepultado en esta loma, en un punto a la derecha de lo que hoy es la entrada principal de Oakwood, al noroeste del terreno hebreo dentro del recinto. La ciudad todavía no acababa de definirse, y ya esta loma velaba por sus muertos.
Ahora viene lo interesante. Ese terreno recibió a los difuntos durante años, décadas enteras, antes de que alguien se ocupara de hacerlo oficial. No fue sino hasta el 1 de septiembre de 1856 que la tierra se convirtió legalmente en propiedad de la ciudad.
Ese día, la Legislatura de Texas transfirió el terreno de entierro de las tierras públicas a la ciudad corporativa de Austin. La loma había cumplido su labor todo el tiempo. El papeleo nomás tardó en alcanzarla.
Y el nombre, ay, el nombre anduvo cambiando con los años como viajero que no acaba de asentarse. En 1866 se llamaba City Cemetery. Para 1903, Austin City Cemetery.
Y en 1912 llegó a ser, por fin, Oakwood. Sencillo, firme. De esos nombres que se quedan.
A lo largo de esas décadas y las que siguieron, este lugar fue recibiendo a los hijos de Austin: pioneros y constructores, figuras nacionales y estatales, miembros de gabinete, gobernadores y altos funcionarios del estado, presidentes municipales, líderes del comercio y de las profesiones, y ciudadanos de a pie de todos los rincones de la vida. Todo el largo desfile del crecimiento de una ciudad, descansando sobre esta misma loma. Las dos secciones judías de Oakwood han recibido cuidado perpetuo de parte de Temple Beth Israel desde 1876.
Y en 1970, el gobierno de la ciudad de Austin aceptó la responsabilidad del cuidado permanente del Cementerio Oakwood en su totalidad. Cuidado permanente. Hay algo justo en esas palabras para un lugar que ha cumplido su parte en silencio desde antes de que Austin fuera del todo Austin.
Esta loma estuvo aquí desde el principio. Sigue aquí ahora. Hay lugares que se ganan su permanencia.
Lo que dice el marcador
En 1839, cuando Austin se estaba abriendo como sitio favorecido para la capital de la República de Texas, se estableció un lugar de entierro regular en lo que hoy es la parte suroeste del Cementerio Oakwood. Un difunto fue sepultado en esta colina en un punto a la derecha de la entrada principal actual de Oakwood y al noroeste del terreno hebreo dentro del recinto. Sin embargo, no fue sino hasta el 1 de septiembre de 1856 que el terreno se convirtió legalmente en propiedad municipal. Ese día, la Legislatura de Texas transfirió el terreno de entierro de las tierras públicas a la ciudad corporativa de Austin. A lo largo de las décadas, el nombre ha cambiado: en 1866 era "City Cemetery"; en 1903, "Austin City Cemetery"; en 1912, "Oakwood". Aquí yacen los restos mortales de muchos pioneros y forjadores de Austin, y sus sucesores: entre ellos, personalidades nacionales y estatales; miembros de gabinetes, gobernadores y otros altos funcionarios del estado, alcaldes, líderes empresariales y profesionales, y ciudadanos destacados de todos los ámbitos de la vida. Las dos secciones judías de Oakwood han recibido cuidado perpetuo por parte de Temple Beth Israel desde 1876. El gobierno municipal de Austin aceptó la responsabilidad del cuidado permanente del Cementerio Oakwood en 1970. (1973)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →