La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo hago lo posible por hacerle justicia. Aquí en el condado de Runnels había un tramo del río Colorado que la gente tenía que cruzar, y por buen tiempo la única manera de hacerlo era en transbordador. Eran los años de 1880, cuando el camino de Ballinger a San Angelo era la ruta principal, y ese río no le pedía permiso a nadie para quedar justo en medio.
El tribunal del condado no iba a dejar que aquello se pusiera caótico. Ellos mismos fijaron las tarifas, y hay que reconocer que se les fue poco. Un centavo, un solo centavo por cabeza de ganado.
Podía uno mandar una vaca al otro lado del río Colorado por un centavito. Y en el otro extremo, si llegaba usted con seis caballos y una carreta cargada, eso le costaba un dólar. Un dólar.
Si eso le parecía una ganga o un gasto fuerte, pues dependía mucho de qué tan urgente fuera llegar a San Angelo. El transbordador cumplió con su trabajo año tras año, llevando viajeros, animales y carretas de un lado al otro de esa corriente. Pero nada dura para siempre en los caminos de Texas, y 1888 fue el año en que esta historia encontró su final.
Ese año construyeron el primer puente, de madera de cedro y pino, ahí mismo en el cruce. En cuanto ese puente quedó en pie, el transbordador ya no tenía razón de ser. Así nomás, toda una época de cruces de un centavo y carretas de seis caballos flotando sobre el Colorado llegó a su fin.
El río no se movió. El camino tampoco. Nomás le pusieron por fin algo permanente encima.
Lo que dice el marcador
Utilizado en la década de 1880 para el tránsito en la carretera Ballinger - San Angelo. Las tarifas fijadas por el tribunal del condado oscilaban entre un centavo por cabeza de ganado y un dólar por 6 caballos y una carreta. El ferry estuvo en operación hasta la construcción del primer puente de madera de cedro y pino, en 1888.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →