La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y haré lo posible por hacerle justicia. Después de la Guerra Civil, esos cuatro años de 1861 a 1865 que le cambiaron la cara a este país, Galveston tenía un sueño sobre la mesa: escuelas públicas sostenidas con impuestos, abiertas para todos. Pero los sueños tienen su manera de toparse con la realidad, y la realidad de Galveston llegó en forma de fiebre amarilla y un erario que nomás no alcanzaba.
Las puertas de las escuelas tardaron más de lo que nadie hubiera querido en abrirse. Luego llegó 1881, y la junta escolar armó lo que el marcador histórico llama un sistema sólido de educación pública gratuita. Y eso no era poca cosa.
Era todo. Para los niños negros de Galveston, significaba clases en dos lugares rentados: la East Broadway Colored School y el Barnes Institute. Dos edificios, espacio rentado, pero con aprendizaje de verdad adentro de esas paredes.
Un año después, reorganizaron el sistema por zonas geográficas: una escuela en el distrito este y otra en el distrito oeste. La ciudad crecía y el sistema trataba de no quedarse atrás. Después llegó 1885, y algo que merece recordarse: Central High School para estudiantes negros abrió sus puertas, primero en unas instalaciones rentadas en la calle 16 con la Avenida L. Para 1889 ya se había mudado otra vez, ahora a la calle 15 con la Avenida N, donde estuvo hasta 1893.
Y aquí la historia se pone más honda. La ciudad contrató al arquitecto Nicholas Clayton, a quien el marcador histórico llama arquitecto destacado, para diseñar un edificio construido especialmente para Central. No rentado.
No prestado. Construido para esta escuela, para esta comunidad. Y la comunidad lo sabía.
Ese edificio se convirtió, en palabras del propio marcador histórico, en el orgullo de la comunidad. Para 1905, Central se había ganado algo más: fue elegida para albergar una sucursal de la Rosenberg Library. Una preparatoria que se volvió también biblioteca.
Piénselo un momento. En 1924 ampliaron el edificio, siempre creciendo, siempre sirviendo. Luego vino 1954, y la escuela se mudó.
Y 1968, cuando la integración racial fue cerrando poco a poco las puertas de Central para siempre. Una institución querida, dice el marcador histórico, y uno se lo cree sin dudar. Pero hay algo con los lugares que le importan a la gente: no desaparecen nomás así.
Ese tercer campus, ese sitio cargado de tradición y de historia, en 1976 fue revitalizado como centro cultural. Las puertas no se cerraron de una vez por todas. Nomás se abrieron a algo nuevo.
Lo que dice el marcador
Los intentos de abrir escuelas públicas financiadas con impuestos en Galveston después de la Guerra Civil (1861-65) se vieron retrasados por la fiebre amarilla y la falta de fondos, pero en 1881 la junta escolar estableció un sólido sistema de educación pública gratuita. Este sistema incluía clases para niños negros en dos instalaciones rentadas, denominadas East Broadway Colored School y Barnes Institute. Un año después, el sistema fue reorganizado conforme a criterios geográficos, con una escuela en el distrito este y otra en el distrito oeste. En 1885, Central High School para estudiantes negros abrió sus puertas en un local rentado en la calle 16 y la Avenida L. De 1889 a 1893 funcionó en la calle 15 y la Avenida N. Entonces se contrató al destacado arquitecto Nicholas Clayton para diseñar un edificio en ese sitio. Construido especialmente para Central, fue el orgullo de la comunidad. En 1905, Central fue elegida para albergar una sucursal de la Rosenberg Library. El edificio escolar fue ampliado en 1924. La escuela fue reubicada en 1954 y desapareció como resultado de la integración en 1968. Central High School fue una institución muy apreciada por la comunidad negra de Galveston. Este tercer campus de la preparatoria, un sitio rico en tradiciones e historia, fue renovado en 1976 como centro cultural. (1977)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →