La versión de Duane
Como lo contó el Estado de Texas en 1936, aquí le cuento yo la misma historia. Thomas McKinney. Nació en 1801 y murió en 1873.
Dos fechas que enmarcan una vida que vale la pena conocer, y si anda usted rodando por los rumbos de Nacogdoches, escúchela. McKinney fue el socio principal de la firma McKinney and Williams, cuyo establecimiento mercantil ocupó este mero sitio de 1823 a 1830. Aquí mismo.
En este suelo. Antes de que la mayor parte de lo que hoy llamamos Texas tuviera siquiera un nombre por el cual discutir en la mesa. Pero McKinney no se conformó con llevar una tienda, aunque fuera histórica.
No, señor. El hombre siguió adelante y construyó el primer muelle en Galveston. El primero.
En una isla que con el tiempo se convertiría en uno de los puertos más importantes del sur del país, y alguien tuvo que ser el primero en clavar pilotes en ese lodo del Golfo y decir: aquí, aquí atracan los barcos. Ese alguien fue McKinney. Y si todo eso no fuera suficiente para sostener el legado de un hombre, también sirvió como asesor financiero de la República de Texas.
La República. Todavía no era estado, ni territorio: era una república soberana que andaba buscando cómo mantenerse en pie, y se apoyaron en Thomas McKinney para lograrlo. Comerciante mayor.
Constructor del primer muelle. Sostén financiero de una república joven. Hay hombres que dejan huella en un lugar.
McKinney dejó huella en todo un capítulo de la historia de Texas.
Lo que dice el marcador
(1801-1873) Constructor del primer muelle en Galveston. Asesor financiero de la República de Texas. Miembro principal de la firma McKinney & Williams, cuyo establecimiento mercantil ocupó este sitio, 1823-1830. Marcado por el Estado de Texas, 1936.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →