La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo se lo comparto con mucho gusto. La avenida Exchange en Fort Worth ha visto pasar muchísima historia, pero déjeme contarle sobre lo que ha estado vigilando la entrada a los Fort Worth Stock Yards desde 1910. Ya son más de cien años viendo pasar ganado, vaqueros y visitantes curiosos, sin moverse ni un centímetro.
Esa entrada, ese imponente arco de concreto, la construyó la Topeka Bridge and Land Company por encargo de la Fort Worth Stock Yards Company, y cuando quedó terminada en 1910, la gente se detuvo a admirarla. Y es que una obra de concreto de esa envergadura no era poca cosa para esa época. No se trataba de clavar unos postes y ya.
Las columnas se levantan veintidós pies de altura y miden trece pies de circunferencia. Póngase a pensar en eso: trece pies de contorno. No son columnas que uno pase junto a ellas sin sentirse un poco pequeño.
Y cruzando todo el arco, el letrero mide treinta y seis pies de largo por cuatro pies de alto, colgado ahí sobre la avenida Exchange como si fuera el dueño del lugar, que en cierto modo lo es. Lleva más de un siglo marcando esa entrada a uno de los rincones más famosos de Fort Worth. El marcador histórico lo llama un hito importante en esta zona histórica de la ciudad, y parado debajo de esas columnas, es difícil llevarle la contraria.
Hay cosas que se ganan su lugar nomás por no derrumbarse.
Lo que dice el marcador
Atravesando Exchange Avenue, esta entrada a los Fort Worth Stock Yard fue completada en 1910. Construida por la Topeka Bridge & Land Co. para la Fort Worth Stock Yards Co., representó un logro significativo en trabajo de concreto para esa época. Las columnas miden 22 pies de altura y 13 pies de circunferencia. El letrero mide 36 pies de largo y 4 pies de alto. La entrada es un monumento significativo en esta área histórica de Fort Worth. Monumento Histórico Registrado de Texas-1985.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →