La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre las granjas y comunidades que existían donde hoy está Camp Swift, y aquí se lo comparto. El año 1940 merece una pausa. Estados Unidos todavía no había entrado a la guerra, pero el gobierno ya miraba el horizonte con preocupación, y lo que veía lo puso a buscar terrenos.
Esta franja del condado de Bastrop llamó su atención, y así nomás, el gobierno federal decidió que aquí iría Camp Swift: una instalación para entrenamiento y envío de tropas. Treinta días. Eso fue lo que les dieron a los dueños de las tierras.
Treinta días para empacar, llevarse lo que pudieran mover, y marcharse. A veces cuando se habla de desplazamiento, uno se imagina algo pasajero, un inconveniente. Pero lo que se tragó este proyecto no era solo tierra de cultivo.
Algunas de estas comunidades venían de asentamientos del siglo diecinueve. Desaparecidas en un mes. Las zonas periféricas de Sayersville, Elgin, McDade, Oak Hill y Waysie sintieron el golpe.
Y luego estaban los pequeños caseríos rurales dentro de lo que se convirtió en el campamento: Duck Pond, Piney, Spring Branch y Dogwood. La mayoría de la gente desplazada eran agricultores. Algunos trabajaban en otros oficios.
Pero todos tuvieron que irse. Aquí hay una vida que vale la pena conocer. Antoine Aussiloux, nacido en Francia, había llegado a esta zona y hacia finales del siglo diecinueve comenzó a operar una viña local.
El negocio prosperó. Por un tiempo, las cosas iban bien. Pero en la década de 1890 los vagones de ferrocarril refrigerados empezaron a traer cerveza, y el mercado cambió.
Luego llegaron las ligas antialcohol. Luego llegó la Prohibición. La producción legal de alcohol quedó eliminada, y con eso se acabó la viña de Aussiloux.
Lejos de casa, para ver cómo la ley y el ferrocarril se confabulaban en su contra. También estaba Frank Dennison, quien construyó instalaciones para la minería de lignito cerca de ahí, parte de la mina conocida como Sayers Mine. También levantó un pueblo para alojar a los mineros, y ese pueblo estaba asociado a un cementerio conocido como el Mexican Cemetery.
Otros camposantos dentro de lo que hoy es Camp Swift incluían el Chandler Cemetery, el New Hope Cemetery, y un sepulcro solitario. A los muertos no les dieron treinta días de aviso. Después de la Segunda Guerra Mundial, la War Assets Administration empezó a vender parte de los terrenos.
Pero muchos de los desplazados no pudieron volver a comprar sus antiguas propiedades. Esa puerta, para la mayoría, no volvió a abrirse. El gobierno terminó quedándose con unas once mil quinientas acres de las aproximadamente veinticinco mil acres que había abarcado Camp Swift, destinadas al uso de la Guardia Nacional.
Hoy en día, mucha gente sigue viviendo en esta zona. Y si alguna vez llega a entrar a Camp Swift, los vestigios visibles están ahí, contando en silencio lo que fue desplazado y lo que se perdió cuando las actividades de guerra rehícieron este rincón de Texas. La tierra recuerda, aunque los documentos sigan adelante.
Lo que dice el marcador
Cuando Estados Unidos se preparaba para la posibilidad de la guerra en 1940, el gobierno seleccionó esta área para establecer lo que sería Camp Swift, una instalación de entrenamiento y embarque. El gobierno federal adquirió rápidamente las propiedades y concedió a los propietarios 30 días para marcharse y trasladar sus construcciones. El desplazamiento resultó no solo en la pérdida de granjas, sino también de comunidades rurales tempranas, algunas con raíces en el asentamiento del siglo XIX. Se vieron afectadas las zonas periféricas de comunidades más grandes, entre ellas Sayersville, Elgin, McDade, Oak Hill y Waysie, así como asentamientos rurales dispersos dentro del área del campamento, incluidos Duck Pond, Piney, Spring Branch y Dogwood. La mayoría de los desplazados eran agricultores, aunque algunos ejercían otras ocupaciones. Antoine Aussiloux, nacido en Francia, comenzó a operar una bodega local a finales del siglo XIX que prosperó hasta que los vagones de ferrocarril refrigerados empezaron a transportar cerveza en la década de 1890 y, posteriormente, las ligas antialcohólicas y la prohibición eliminaron la producción legal de alcohol. Otro residente del área, Frank Dennison, construyó instalaciones cercanas para la minería de lignito, parte de la Sayers Mine. Edificó un poblado para alojar a los mineros, el cual estaba asociado a un cementerio conocido como el Mexican Cemetery. Otros cementerios del área ubicados dentro del actual Camp Swift incluían Chandler Cemetery, New Hope Cemetery y una sepultura individual. Después de la Segunda Guerra Mundial, la War Assets Administration comenzó a vender parte de los terrenos, pero muchos residentes no pudieron readquirir sus antiguas propiedades. El gobierno retuvo finalmente alrededor de 11,500 acres de los aproximadamente 25,000 acres de Camp Swift para uso de la Guardia Nacional. Hoy en día, muchos residentes continúan viviendo en esta área, y los vestigios visibles a lo largo de Camp Swift documentan la historia de los asentamientos desplazados por las actividades de tiempos de guerra. (2007)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →