La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre la señora Allen, allá en el condado de Bastrop. Hay marcadores históricos que hablan de edificios, de batallas, de algún recodo en el río. Este habla de una mujer, y la clase de mujer que fue hace que todo lo demás en el marcador histórico parezca apenas el fondo del cuadro.
Su esposo, el coronel Robert Thomas Pritchard Allen, nacido en 1812, era del tipo de persona que no podía conformarse con una sola cosa admirable. Graduado de West Point. Ingeniero civil.
Profesor de matemáticas. Predicador metodista. Agente del correo de los Estados Unidos.
Copublicador del Pacific News en San Francisco, de 1849 a 1850. Fundador y comandante del Kentucky Military Institute. Y luego fundador y comandante del Bastrop Military Institute, aquí mismo en el condado de Bastrop.
El hombre coleccionaba vocaciones como otros coleccionan espuelas. La señora Allen llegó al condado de Bastrop en 1857, y durante esos años la familia recibía de vez en cuando visitas de personajes notables. El mismísimo gobernador Sam Houston venía por ahí.
Su hijo, Sam Junior, era cadete en el Bastrop Military Institute, así que la familia tenía razones para mantener la puerta abierta. Luego llegó la guerra. Para 1863, el coronel Allen estaba en Tyler, Texas, como comandante del campo de prisioneros Camp Ford, sirviendo como coronel del 17th Texas Infantry.
La señora Allen estaba allí con él. El marcador histórico bien podría haberle dejado el nombre fuera y limitarse a anotar las fechas del mando del coronel. Pero no fue así, y no es eso lo que dice.
Lo que dice el marcador histórico es esto: la señora Allen fue un ángel de misericordia para los prisioneros de Camp Ford. Atendía a los enfermos. Consolaba a los que sufrían de nostalgia.
Animaba a los que caían en el desaliento. Acompañaba a los prisioneros a los servicios religiosos, a hombres que, por las reglas de la guerra, eran el enemigo. Lo hacía con tanta constancia y tanta gracia evidente, que uno de los prisioneros federales sintió el impulso de escribirle un poema en su honor.
Un hombre detrás del alambre, lejos de su tierra, encontró en la bondad de ella razones suficientes para ponerlas en verso. Ese detalle cae como piedra en agua quieta. Terminada la guerra, los Allen volvieron a Kentucky, y el coronel retomó la operación del Kentucky Military Institute.
Y aquí la historia recoge un hilo más que vale la pena seguir. El cuñado de la señora Allen era Jay Cooke, de Filadelfia, y Jay Cooke había ganado fama internacional como el financiero de los Estados Unidos durante la Guerra Civil. No era poca reputación.
Cooke respaldó al coronel Allen y al Kentucky Military Institute, y por un tiempo ese respaldo significó mucho. Hasta 1873. Ese año quebró el negocio de Jay Cooke, una caída tan grande que quedó en la historia como el Jay Cooke Money Panic.
Y con eso, el respaldo desapareció. El marcador histórico recuerda a la señora Allen por nombre. No el rango del coronel.
No el plan de estudios del instituto. A ella. La mujer que entró a un campo de prisioneros y eligió la misericordia, y se ganó un poema por ello.
Lo que dice el marcador
Residente del Condado de Bastrop, 1857-1863. Esposa del Cnel. Robert Thomas Pritchard Allen (1812-1888), graduado de West Point, ingeniero civil, profesor de matemáticas, predicador metodista, agente de correos de los EE. UU. y coeditor del "Pacific News," San Francisco, 1849-1850; fundador y comandante del Kentucky Military Institute y del Bastrop Military Institute. Entre los visitantes familiares que recibieron de vez en cuando en Bastrop se encontraba el Gobernador Sam Houston, cuyo hijo, Sam Junior, fue cadete del B.M.I. La señora Allen, durante la Guerra Civil, fue un ángel de misericordia para los prisioneros en Camp Ford, Tyler, donde su esposo, en ese entonces coronel del 17th Texas Infantry, fue comandante, 1863-1864. Ella atendió a los enfermos, consoló a los que añoraban su hogar, animó a los abatidos y asistió a los servicios religiosos con los prisioneros; fue tan estimada y querida que uno de los federales escribió un poema en su honor. Después de la guerra, regresó con su esposo al estado de Kentucky. Allí el Cnel. Allen reanudó la operación del Kentucky Military Institute. Su cuñado, Jay Cooke, de Filadelfia, quien había ganado fama internacional como el financiero de los Estados Unidos durante la Guerra Civil, respaldó a Allen y al K. M. I. hasta su quiebra comercial de 1873, conocida como el Jay Cooke Money Panic. (1965)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →