La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás voy de acompañante. Allá en el condado de Rusk hay un lugar que se llama Chalk Hill, y la historia de su iglesia comunitaria es del tipo que le recuerda a uno de qué está hecha de verdad una comunidad. No de madera ni de ladrillos.
De algo más difícil de nombrar que eso. Los cultos comenzaron alrededor de 1917, ahí mismo en la escuelita de Chalk Hill. Sin santuario imponente, sin campanario apuntando al cielo.
Solo vecinos reuniéndose en el mismo cuarto donde los niños aprendían a leer y escribir, arreglándoselas con lo que había. Y por un tiempo, con eso bastó. Pero una escuela es una escuela, y una comunidad con la mirada puesta en algo duradero siguió trabajando para algo más.
Para 1921 ya se había levantado un edificio propio. Los materiales no llegaron de la mano de algún benefactor adinerado que firmó un cheque desde lejos. Llegaron de las donaciones que se fueron pidiendo entre los mismos ciudadanos de Chalk Hill.
Vecino por vecino, peso por peso. Luego llegó 1925, y las mujeres de Chalk Hill decidieron que el nuevo edificio necesitaba un piano. Y no se quedaron esperando a que alguien más lo resolviera.
Vendieron pan y colchas hasta juntar lo que costaba ese piano y meterlo por esas puertas. Me hubiera gustado escuchar las primeras notas que sonaron en ese cuarto. El edificio que esa comunidad construyó, pagó y equipó ha recibido con los años a los bautistas, los apostólicos, los metodistas y los presbiterianos.
Cuatro tradiciones bajo un mismo techo. Es propiedad de la comunidad, no de ninguna congregación en particular. Eso último importa.
El edificio sigue siendo un centro espiritual y social del área de Chalk Hill, y cuando uno piensa en todo lo que costó levantarlo, pues, parece que no podría ser de otra manera.
Lo que dice el marcador
Los servicios de culto comenzaron alrededor de 1917 en la escuela de Chalk Hill, hasta que se construyó un edificio para la iglesia en 1921. Los materiales para la iglesia comunitaria fueron adquiridos mediante donaciones solicitadas a los ciudadanos de Chalk Hill. En 1925, las mujeres vendieron productos de repostería y edredones para comprar un piano para la iglesia. A lo largo de los años, el edificio ha servido a las denominaciones bautista, apostólica, metodista y presbiteriana. De propiedad comunitaria, el edificio continúa funcionando como centro espiritual y social del área de Chalk Hill. (1996)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →