La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial sobre la Railroad Commission of Texas, y aquí se lo cuento como puedo. La mayoría de la gente que pasa por el condado de Travis no piensa dos veces en de dónde viene la gasolina, ni quién puso las reglas para sacarla del suelo. Pero detrás de todo eso hay una historia, y comienza con una pelea.
La Railroad Commission of Texas se creó en 1891. No de manera tranquila ni fácil, sino como resultado de años de controversia política sobre cómo regular las tarifas y las prácticas del transporte ferroviario y comercial. Ese tipo de origen, ganado a pulso, suele producir algo serio.
Y esta comisión fue seria desde el primer día. Tan seria, que el gobernador James Hogg, un hombre que claramente sabía lo que era el poder, convenció a John Reagan de renunciar al Senado de los Estados Unidos para venir a encabezarla. Piénselo un momento.
Renunciar al Senado. Para dirigir una comisión. Así de importante era esto.
Por un tiempo, la comisión hizo lo que su nombre sugiere: atendió los asuntos de ferrocarriles y transporte. Pero Texas, siendo Texas, tenía otras cosas hirviendo bajo tierra. La regulación del petróleo y el gas entró en escena en 1917, empezando con jurisdicción sobre los oleoductos.
Luego, en 1919, la Legislatura le entregó a la comisión la responsabilidad de la conservación del petróleo y el gas, y comenzaron a formarse las reglas de perforación. En la década de los veinte llegó el prorrateo, el manejo de cuánto podía fluir y cuándo. Y después llegaron los años treinta, con todo el peso de lo que significa una regulación completa.
El este de Texas había dado un golpazo. Hablamos de un millón setecientos mil barriles diarios de producción. Ese número no se maneja con una carta de buenas intenciones.
La comisión no mandó ninguna carta. Respaldada por los Texas Rangers, cerró el campo hasta que las reglas de conservación pudieran revisarse. Esa es una comisión que hablaba en serio.
Y entonces llegó la prueba que resolvió todo de una vez. La Segunda Guerra Mundial. Texas, gracias a la regulación ordenada que se había construido durante esas décadas, pudo abastecer a los Aliados con grandes reservas del petróleo necesario para la victoria.
Las políticas de la comisión fueron aclamadas por eso. No solo reconocidas, aclamadas. Porque cuando el momento lo exigió, el sistema aguantó.
El objetivo de la comisión, como lo dice el marcador histórico, es evitar el desperdicio y proteger las reservas de petróleo y gas mediante la regulación ordenada de la exploración, la producción y el transporte. Y sus miembros, a lo largo de todos esos años, establecieron normas éticas elevadas que siguieron adelante, normas que hicieron que la comisión se ganara la confianza de la gente y de la industria petrolera. Ganarse la confianza.
Es una frase tranquila, pero pesa mucho. Esa clase de confianza no se hereda. Se construye, con cuidado, desde 1891, una decisión difícil, un campo cerrado, una guerra mundial a la vez.
Lo que dice el marcador
(75.º aniversario) Creada en 1891, como resultado de años de controversia política, para regular las tarifas de envío y las prácticas. Considerada tan importante que el gobernador James S. Hogg persuadió a John H. Reagan de renunciar al Senado de los Estados Unidos para encabezar la comisión original. La regulación del petróleo y el gas, una responsabilidad principal, comenzó en 1917 con jurisdicción sobre los oleoductos. La Legislatura otorgó a la comisión la responsabilidad en 1919 sobre la conservación del petróleo y el gas, y se establecieron reglas de perforación. En la década de 1920 comenzó el prorrateo. La regulación completa llegó en la década de 1930 con la producción de 1,700,000 barriles diarios en el este de Texas. Respaldada por los Texas Rangers, la comisión cerró el campo hasta que las reglas de conservación pudieron ser revisadas. Las políticas de la comisión fueron aclamadas cuando en la Segunda Guerra Mundial Texas pudo abastecer a los Aliados con grandes reservas de petróleo necesarias para la victoria. El objetivo de la comisión es prevenir el desperdicio y proteger las reservas de petróleo y gas mediante la regulación ordenada de la exploración, producción y transporte. Los miembros han establecido altos estándares éticos que perduran en la comisión, lo que le ha valido la confianza del pueblo y de la industria petrolera.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →