La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre la Roscoe, Snyder and Pacific Railroad Company, allá en el condado de Scurry. Le llamaban la Roscoe, Snyder and Pacific, y esa última palabra, Pacific, es un nombre bastante ambicioso para un ferrocarril de apenas treinta y un millas. Pero no se deje engañar por la distancia corta.
Este trencito tenía una historia que le daba con todo y más. Todo empezó con el general James, un banquero y desarrollador de Abilene, que puso el empeño para que el proyecto arrancara. Su hijo Winfield James fue quien dirigió la construcción.
Desde el principio fue un asunto de familia. Pero aquí se pone interesante el cuento. Los James tal vez fueron los fundadores, pero el marcador histórico le da crédito claro a uno que se llama el señor Wooten de haber hecho que el ferrocarril funcionara de verdad.
Wooten comenzó como vicepresidente y luego tuvo el control mayoritario durante décadas. El que lo construyó y el que lo hizo prosperar fueron personas distintas, y el marcador histórico es cuidadoso en decirlo así. El servicio diario comenzó en 1908, entre Roscoe y Snyder.
Para 1909 la línea llegó hasta Fluvanna. Cincuenta millas de vía en total, y para una región que todavía se estaba poblando, eso no era poca cosa. El ferrocarril contribuyó mucho a la economía y al desarrollo de la zona.
Se convirtió en el eslabón que conectaba con la Santa Fe y la Texas and Pacific, lo que quiere decir que este ferrocito de corto recorrido tenía su parte en algo mucho más grande que él mismo. Por varias décadas tuvo un negocio próspero: pasajeros, correo, paquetería, carga, de todo. Luego llegaron los auges petroleros de Scurry County en los años veinte y en los cuarenta, y este ferrocarril se encontró transportando equipo esencial para los campos de petróleo, justo en medio de todo eso.
Ese tipo de trabajo importa. Y esas locomotoras de vapor eran máquinas sedientas en todo sentido. Necesitaban de diez a doce toneladas de carbón cada día nomás para el viaje de ida y vuelta, y requerían paradas de agua en Roscoe, Snyder y Fluvanna.
Para 1929, el petróleo había reemplazado al carbón como combustible. Y para 1956, todos los motores ya andaban en diésel. El ferrocarril siempre supo cambiar con los tiempos.
Pero el cambio también trajo reducción. El servicio a Fluvanna se canceló en 1941. El servicio de pasajeros a Snyder terminó en 1953.
Parecía que la Roscoe, Snyder and Pacific se estaba apagando despacito. Y sin embargo. El marcador histórico lo llama de corta vida en un momento, y en el siguiente le dice a usted que mueve más de veinte mil carros de carga al año.
Treinta y un millas de vía, y este ferrocarril es una puerta de entrada al tráfico transcontinental. Un punto de conexión para los grandes caminos, los viajes largos, el comercio que cruza Texas de costa a costa. El general James lo soñó, Winfield lo construyó, el señor Wooten lo supo llevar, y de alguna manera este ferrocito que apenas alcanzaba de un pueblito del oeste de Texas al otro terminó enredado en la gran red del comercio americano.
Cincuenta millas con nombre de océano que nunca estuvo cerca de ver. Y todo indica que el Pacífico siempre fue la idea.
Lo que dice el marcador
Establecida mediante los esfuerzos del General F. W. James, banquero y promotor de Abilene. Winfield S. James, un hijo, dirigió la construcción. Aunque los James fueron los fundadores, H. O. Wooten, originalmente vicepresidente y durante décadas dueño del interés mayoritario, recibe el crédito de haber hecho prosperar la línea. El servicio diario comenzó en 1908 de Roscoe a Snyder, y a Fluvanna en 1909. Este ferrocarril de 50 millas contribuyó significativamente a la economía y la colonización de la región; más tarde fue un enlace de conexión con la Santa Fe and Texas & Pacific Railroads. Durante varias décadas tuvo un floreciente negocio de pasajeros, correo, encomiendas y carga. Desempeñó un papel importante en el auge petrolero del condado de Scurry en la década de 1920 y la de 1940, transportando gran cantidad de equipo esencial para los campos petroleros. Sus locomotoras de vapor requerían de 10 a 12 toneladas de carbón diarias para el viaje de ida y vuelta, con paradas de agua en Roscoe, Snyder y Fluvanna. El petróleo reemplazó al carbón en 1929, y todos los motores fueron convertidos a potencia diésel en 1956. El servicio a Fluvanna fue suspendido en 1941, y el servicio de pasajeros a Snyder en 1953. Hoy este ferrocarril de corta extensión (31 millas) tiene una notable historia de crecimiento como conexión y puerta de entrada para el tráfico transcontinental. Moviliza más de 20,000 vagones al año. (1967)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →