La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y aquí va la historia de un hombre que esta tierra no ha olvidado. Aquí mismo en Nacogdoches, en este preciso rincón de Texas, se levantó la casa de Juan Antonio Padilla. Era nativo de Nacogdoches, lo que significa que esto no era simplemente donde vivía.
Era su tierra, su suelo, su gente. Y eso importa, porque lo que este hombre hizo después tocó la forma entera de Texas. Para 1829 ya servía como comisionado de tierras, y eso no era poca cosa en una época en que la tierra lo era todo, cuando un título o una línea de medición podía marcar la diferencia entre una familia que prospera y una que se queda en nada.
Pero eso fue apenas el comienzo. Padilla llegó a ser vicegobernador del Estado de Coahuila y Texas. Vicegobernador.
Un hijo de Nacogdoches sentado en uno de los cargos más altos que ese estado podía ofrecer. Después vino la Revolución de Texas, y Padilla participó activamente en ella, del lado de la lucha que habría de transformar todo este rincón del mundo. No alcanzó a ver todo lo que Texas llegaría a ser.
Juan Antonio Padilla murió en Houston en julio de 1839. Pero su historia no terminó con él. Su esposa, María Montes del Padilla, siguió viviendo aquí, en esta misma casa, hasta el 14 de agosto de 1846, cuando ella también partió de este mundo.
El Estado de Texas marcó este sitio en 1936, con el marcador histórico que usted tiene enfrente, para que nadie pase de largo sin saber: aquí pasó algo de verdad. Aquí vivió alguien que vale la pena recordar.
Lo que dice el marcador
Nativo de Nacogdoches. Comisionado de tierras, 1829. Vicegobernador del Estado de Coahuila y Texas. Activo en la Revolución de Texas. Murió en Houston en julio de 1839. Su esposa, Maria Montes del Padilla, murió aquí el 14 de agosto de 1846. Señalado por el Estado de Texas, 1936.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →