La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy la voz que lo lleva por el camino. Imagínese el Este de Texas en el verano de 1839. Julio.
El calor de esos días que le hacen a uno cuestionar cada decisión que lo trajo hasta aquí. Y aquí, justo aquí, estaba el campamento del Ejército de la República de Texas. Cuatro nombres mandaban en ese campamento: los generales Kelsey Douglass, Thomas Rusk y Edward Burleson, y el coronel Landrum.
Cuatro hombres con un ejército detrás, apostados en el condado de Smith, esperando que la historia se moviera. Y se movió. El 16 de julio de 1839, en el condado de Van Zandt, ese ejército se enfrentó al jefe Bowles de los cherokees y las tribus asociadas a ellos, en lo que el marcador histórico llama una batalla decisiva.
Decisiva. Esa palabra pesa. No lo dice todo, pero dice suficiente.
El 16 de julio, y quedó resuelto. Luego los soldados regresaron aquí, a este campamento bajo el mando de esos cuatro jefes, y nueve días después, el 25 de julio de 1839, emprendieron el camino a casa. Así nomás.
Campamento, batalla, hogar. Nueve días entre un combate que cambió las cosas y el camino de vuelta a donde cada quien tenía su vida. El Estado de Texas colocó este marcador histórico en 1936, para que nadie pasara de largo por este trecho del condado de Smith sin saber lo que esta tierra alguna vez sostuvo.
Un ejército. Cuatro comandantes. Y soldados que se fueron a casa el 25 de julio de 1839, cargando con todo lo que una batalla decisiva le deja adentro a un hombre.
Lo que dice el marcador
Bajo el mando de los generales Kelsey H. Douglass, Thomas J. Rusk, Edward Burleson y el coronel Landrum, desde donde los soldados regresaron a sus hogares el 25 de julio de 1839 tras la batalla decisiva contra el jefe Bowles de los cherokees y las tribus asociadas, librada el 16 de julio de 1839 en el condado de Van Zandt. Erigido por el Estado de Texas, 1936.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →