La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo se lo traigo tal como viene. Aquí en el condado de Hemphill, a orillas del banco norte del río Canadian, se extienden unas seis mil acres de tierra de las que no gritan para llamar la atención pero que le ganan el respeto a quien las mira con calma. Lomeríos de arena, praderas naturales, pastizales y arboledas.
Todo eso es el Gene Howe Wildlife Management Area. Gene Howe, cuyo nombre completo era Eugene Howe, fue editor de periódico en Amarillo. Y en algún punto de su vida, la conservación dejó de ser pasatiempo para convertirse en vocación.
Sirvió en la Texas Game and Fish Commission por más de diecinueve años. Eso no es una temporada, eso es un compromiso de vida. Cuando el Estado adquirió estas tierras en 1951, les puso su nombre, y difícil sería decir que se equivocaron.
La misión del lugar es ambiciosa, y el marcador histórico no la disfraza: desarrollar, mediante investigación y demostración, mejores métodos de manejo de fauna silvestre que puedan aplicarse a los principales tipos de vegetación del High Plains y la región del Panhandle de Texas. Es decir, descubrir qué funciona en esta tierra y bajo este cielo, y compartir lo que se aprende. ¿Y quiénes viven aquí?
Permítame presentárselos. El venado cola blanca. El guajolote silvestre.
La codorniz bobwhite. Las aves acuáticas migratorias que pasan en sus largos viajes. Los lesser prairie chickens y los ring-necked pheasants, que se ven todo el año.
Y en invierno llega una gran variedad de aves costeras, como si les hubieran dicho que aquí se está bien. Para mantener a toda esa fauna alimentada y cobijada, el trabajo ha sido deliberado y constante. Se han construido diques para crear pantanos, y esos pantanos se siembran con plantas que sirven de alimento a las aves acuáticas.
Se han abierto claros en los matorrales de álamos y en las vegas del río, no para despojarlos, sino para crear áreas de alimentación y espacios abiertos donde los animales puedan moverse y reunirse. Se siembra grano pequeño para que los venados y los guajolotes tengan qué comer en el invierno. Cada uno de esos esfuerzos apunta al mismo fin: mejorar el hábitat, aumentar la provisión natural de alimento, y dejar que la tierra haga lo que mejor sabe hacer.
Y aquí está lo que distingue a este lugar de una simple reserva: la información científica que se reúne en este proyecto cooperativo entre el gobierno federal y el estatal está disponible para los rancheros vecinos y para quien quiera aprender. El conocimiento no se queda encerrado en seis mil acres. Sale al mundo.
Y la fauna tampoco se queda quieta, en cierto modo. Cuando el área produce un excedente de animales, los cazadores tienen su turno, mediante un programa controlado de cacería pública. Ordenado.
Con propósito. La tierra devolviendo lo que da. Seis mil acres a orillas del río Canadian, con el nombre de un hombre que pasó diecinueve años defendiendo que este paisaje valía la pena proteger.
Al final, tenía razón.
Lo que dice el marcador
El Área de Manejo de Vida Silvestre Gene Howe comprende aproximadamente 6,000 acres de lomas arenosas de tierra alta, potreros, praderas naturales y bosques frente a la ribera norte del Río Canadian. Nombrada en honor a Eugene A. Howe, editor de periódico en Amarillo, conservacionista dedicado y miembro de la Texas Game and Fish Commission por más de 19 años, el área fue adquirida por el Estado en 1951. Los objetivos: desarrollar, mediante investigación y demostración, mejores métodos de manejo de fauna silvestre que puedan aplicarse a los principales tipos de vegetación que se encuentran en las regiones de High Plains y Panhandle de Texas. Los proyectos principales en el Área involucran al venado cola blanca, el guajolote silvestre, la codorniz bobwhite y las aves acuáticas migratorias. Las gallinas de praderas menores y los faisanes de cuello anillado pueden encontrarse durante todo el año, y el invierno trae una gran variedad de aves playeras visitantes. Para mejorar el hábitat de la vida silvestre y aumentar la producción de alimentos naturales para la fauna, se han construido diques para crear pantanos que se siembran con plantas alimenticias para aves acuáticas; se han realizado desmontes en los matorrales de álamos y en las tierras bajas ribereñas para proporcionar áreas de alimentación adecuadas y claros para la fauna; se siembran cereales para la alimentación invernal de venados y guajolotes. La información científica obtenida mediante el trabajo realizado en este proyecto cooperativo federal-estatal está disponible para los propietarios de tierras circundantes y otras personas interesadas. Los excedentes de fauna producidos en el área son aprovechados periódicamente por cazadores bajo un programa controlado de cacería pública. (1963)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →