Marcador histórico de Texas

Artesian Park y el pozo de azufre

Corpus Christi · Condado de Nueces · colocado en 1976

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Condado de Nueces, Texas

La versión de Duane

Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy la voz que se lo lleva por el camino. Acomódese, porque esta parte de la historia de Corpus Christi tiene más capas que cebolla tejana. Y empieza con una fecha que todo americano debería conocer.

El 4 de julio de 1845, una convención de ciudadanos de la República de Texas aceptó los términos de la anexión a los Estados Unidos. Texas iba a entrar a la Unión, y alguien tenía que montar guardia mientras se secaba la tinta. Ese alguien fue el general Zachary Taylor.

Llegó a Corpus Christi con cuatro mil hombres del Tercer Regimiento de Infantería de los Estados Unidos, listos para defender al estado recién nacido de los indios o de potencias extranjeras. Cuatro mil hombres. En un lugar que apenas era un lugar.

Taylor se quedó ocho meses, y aquí hay algo que vale la pena dejar reposar un momento: más de dos meses después de que Texas se convirtió oficialmente en estado, él seguía campado ahí antes de marchar finalmente hacia el río Grande. Ahora bien, mientras todas esas botas pisaban tierra en Corpus Christi, ¿quién andaba entre ellas? Pues entre las tropas de Taylor había tres futuros presidentes de los Estados Unidos.

El mismo Taylor, claro. Y Pierce. Y Grant.

Tres hombres que un día se sentarían en la silla de la Casa Blanca, todos tragando el mismo polvo del mismo campamento del sur de Texas al mismo tiempo. El marcador histórico los llama celebridades del futuro, y eso es lo más parco que se ha puesto Texas en mucho tiempo. Pero hay algo más que ese campamento dejó atrás, además de huellas.

El general Taylor mandó perforar un pozo artesiano rico en azufre justo junto al campamento. El marcador histórico lo llama un hito de su estancia, y ese pozo importaría mucho tiempo después de que los soldados se fueran. Pasaron los años.

Nueve años, para ser exactos. En 1854, un hombre llamado el señor Kinney, que había fundado la ciudad en 1839, decidió que ese pozo y sus alrededores merecían algo mejor que el olvido. Por el valor que tenían el pozo y el sitio del campamento, y para darle a la ciudad un parque público, el señor Kinney cedió y dedicó el terreno del pozo y un acre de tierra alrededor al municipio.

Se lo regaló. Un hombre, un acre, una ciudad. Este parque es uno de los primeros en Texas en haber sido donado por un particular al público.

Eso no es poca cosa. Para 1900, el lugar se había convertido en algo que toda la ciudad apreciaba: un quiosco de música, una fuente de agua, andadores, todo instalado por medios cívicos o privados. La gente llegaba, se sentaba, escuchaba música junto al pozo que tres futuros presidentes habían conocido.

Y no había terminado de crecer. En 1907 y 1908 se añadió más terreno, gracias a los esfuerzos del Woman's Monday Club. El uso y las mejoras, nos dice el marcador histórico, han continuado por más de ciento veinte años.

Un pozo de azufre. Un acre de tierra. Tres futuros presidentes, un ciudadano fundador, y una ciudad que tuvo la sensatez de no dejar que nada de eso se perdiera.

Lo que dice el marcador

Después de que una convención de ciudadanos de la República de Texas aceptó el 4 de julio de 1845 los términos de anexión a los Estados Unidos, el general Zachary Taylor llevó a 4,000 hombres de la 3rd Infantry de los EE. UU. a Corpus Christi para defender al incipiente estado de los indios o de potencias extranjeras. Permaneció ocho meses; más de dos meses después de que Texas se convirtiera en estado, marchó al Río Grande. Entre sus tropas en Corpus Christi se encontraban tres futuros presidentes de los Estados Unidos (Taylor, Pierce y Grant), así como muchas otras futuras personalidades destacadas. Un punto de referencia de la estadía de Taylor fue un pozo artesiano rico en azufre que mandó perforar junto al campamento. En 1854, en reconocimiento al importante pozo y al sitio del campamento, y para dotar a la ciudad que había fundado (1839) de un parque público, H.L. Kinney cedió y dedicó el sitio del pozo y un acre de terreno circundante al municipio. Este parque es uno de los más antiguos de Texas en haber sido donado por un particular al público. Para 1900, cuando un quiosco de música, una fuente de agua potable y andadores habían sido instalados por medios cívicos o privados, el parque era considerado una instalación histórica y muy apreciada de la ciudad. En 1907-08 se agregaron más terrenos gracias a los esfuerzos del Woman's Monday Club. El uso y las mejoras han continuado durante más de 120 años.

Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →

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