La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial de la McCampbell House, en Corpus Christi, condado de Nueces, y yo hago lo posible por contárselo bien. Hay casas que nomás están ahí, quietas y sin mayor historia, y hay casas que tienen un relato que lo agarra a uno de la solapa. La McCampbell House en Water Street es de las segundas.
Todo empieza en 1908. Mary Alice Ward McCampbell, viuda con tres hijos y con toda la vida todavía por delante, compró un terreno en el 1421 de Water Street, en la parte antigua que la gente llamaba Irishtown, aquí en Corpus Christi, frente a la bahía. Contrató a un arquitecto y constructor local de apellido Bowles para que le diseñara y edificara una casa para ella y sus tres muchachos.
Un comienzo nuevo, una casa nueva, con vista a la bahía. Ha de haber sentido que la vida le sonreía. El tiempo siguió su camino.
Mary se casó de nuevo, con un señor de apellido Wilkinson. La casa se mantuvo en pie. Pasaron los años.
Y luego llegó 1919. Si usted sabe algo de la historia costera del sur de Texas, ese año le suena, y no a cosa buena. El huracán de 1919 azotó Corpus Christi de una manera feroz, y la McCampbell House, parada justo frente a la bahía, estaba en una posición de lo más vulnerable.
Imagínese: el agua subiendo poco a poco, trepando, hasta cubrir todo el primer piso de la casa. ¿Y dónde estaba Mary? Ahí, con sus hijos, mirando todo desde el porche del segundo piso.
El segundo piso. Un solo nivel de diferencia entre la familia y toda la furia del Golfo de México. La casa aguantó.
Eso es lo que asombra: la estructura resistió. Pero la tradición de la familia cuenta que Mary contrajo pulmonía mientras observaba la tormenta desde ese porche. Y a principios de 1920, murió a causa de la enfermedad.
Había sobrevivido el huracán. Nomás que por poco. Después de la muerte de su madre, los hijos de la señora McCampbell se fueron de Corpus Christi a estudiar en escuelas militares.
Pero todos regresaron, cada uno de ellos volvió a la ciudad, y la casa se quedó en la familia hasta 1945. Después de eso estuvo un tiempo rentada, hasta que en 1984 la ciudad la adquirió y la trasladó al Heritage Park. Una casa que vio cómo el agua del huracán se tragó su primer piso, y todavía está de pie.
Mary Alice Ward McCampbell escogió bien cuando contrató al señor Bowles. El huracán de 1919 se llevó mucho de Corpus Christi. Esa casa no se la llevó.
Y tampoco se llevó la historia, que, como usted puede escuchar, sigue muy viva.
Lo que dice el marcador
Mary Alice Ward McCampbell, viuda de William Berry McCampbell, adquirió un terreno en 1421 Water Street, en el antiguo barrio de Irishtown de Corpus Christi, en 1908. Poco después contrató al arquitecto y constructor local William F. Bowles para diseñar y construir una casa para ella y sus tres hijos. La señora McCampbell se casó posteriormente con G.E. Wilkinson. Ubicada en una propiedad frente al mar con vista a la bahía de Corpus Christi, la casa McCampbell se encontraba en una situación precaria cuando el huracán de 1919 azotó la ciudad. Mientras Mary y sus hijos observaban desde el porche del segundo piso, las aguas de la inundación subieron hasta cubrir el primer piso de la estructura. Aunque la casa sobrevivió la tormenta, la tradición familiar sostiene que Mary contrajo neumonía mientras observaba la tormenta y falleció a causa de la enfermedad a principios de 1920. Tras la muerte de su madre, los hijos McCampbell dejaron Corpus Christi para asistir a escuelas militares. Sin embargo, todos regresaron a la ciudad, y la casa permaneció en poder de la familia hasta 1945. Después de un período de uso como propiedad en renta, fue adquirida por la ciudad y trasladada a Heritage Park en 1984.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →