La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial del cementerio Harmony Hill. Hay lugares que se ganan su nombre y luego nomás se ponen a hacer su trabajo en silencio, y este viejo camposanto del condado de Rusk es uno de ellos. Déjeme pintarle la escena.
Corre el año 1844, y en lo que llegaría a ser este rincón del este de Texas, sepultan a un hombre de apellido Hall. Sin monumento elaborado, sin lápida elegante. Solo una roca grande hundida en la tierra para marcar el lugar.
Esa roca, y el hombre que descansa bajo ella, serían la tumba más antigua del cementerio. El terreno ni siquiera había sido reservado para ese fin todavía. Eso vino ocho años después, en 1852, cuando el señor Kuykendall donó los dos acres originales de tierra donde hoy se asienta este camposanto.
Dos acres. Ahí empezó todo. Pero la tierra, igual que las historias que guarda, fue creciendo.
Con el tiempo llegaron más donaciones que ampliaron el camposanto más allá de esos límites originales, dando cabida a más gente del condado. Y desde 1882, la Harmony Hill Cemetery Association ha sido la que cuida de todo esto, manteniendo este lugar a través de las estaciones y las décadas. Cuando uno camina por un cementerio y lee los nombres, está leyendo la biografía completa de una comunidad.
Los que descansan aquí incluyen a los primeros pobladores que llegaron al condado de Rusk cuando la tierra era todavía ruda y sin trazar, y líderes del condado. Hombres que se fueron a pelear en la Guerra contra México y volvieron, o no volvieron. Hombres de la Guerra Civil.
Y luego generaciones después, sus hijos o sus nietos quizás, yendo a los campos de la Primera Guerra Mundial, luego la Segunda, y después Vietnam. Cinco guerras. Un solo cementerio.
Y debajo de todo eso, aquella roca grande, todavía marcando el lugar donde el señor Hall ha estado durmiendo desde 1844, mucho antes de que alguien pensara en hacer las cosas oficiales. Hay lugares que no necesitan anunciarse en voz alta para sostener lo que guardan. Nomás lo guardan.
Lo que dice el marcador
Las dos acres originales de terreno en las que se encuentra este cementerio fueron donadas por John W. Kuykendall en 1852. En el momento de la fundación del cementerio, una gran roca marcaba la tumba de J. W. Hall, quien fue sepultado aquí en 1844. La suya es la tumba más antigua del cementerio. Donaciones de terreno posteriores han aumentado el tamaño del camposanto, el cual ha sido mantenido por la Harmony Hill Cemetery Association desde 1882. Entre los aquí sepultados se encuentran colonos pioneros y líderes del condado, así como veteranos de la Guerra contra México, la Guerra Civil, la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial y Vietnam.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →