La versión de Duane
Así cuenta el marcador histórico oficial la historia de Chapman Ranch, aquí en el condado de Nueces. Si quiere hablar de pensar en grande, y en Texas pensar en grande es casi un deber cívico, déjeme contarle de Philip Alexander Chapman. En enero de 1919, este hombre cerró un trato que hubiera llamado la atención en cualquier parte: compró treinta y cuatro mil seiscientos treinta y un acres.
No treinta mil. No treinta y cuatro mil. Treinta y cuatro mil seiscientos treinta y uno.
Y eran nada menos que la División Laureles del King Ranch. El señor Chapman, nacido en 1847, tenía planes para cada uno de esos acres: tierras de cultivo, del tipo que él ya sabía manejar en el este de Texas y en Oklahoma. Pero un hombre de la talla de Chapman no se pone a clavar postes él solo.
Mandó a su hijo, el señor Chapman, nacido en 1883, a que fuera a poner las cosas en marcha. Llegó en septiembre de 1919 y se puso a trabajar de inmediato. Empezó a dividir lo que llamaba Nueces Farms en parcelas de ciento sesenta acres, arrendándoselas a inquilinos.
Poco a poco, la tierra fue cobrando vida. Para 1924, el nombre había cambiado: Nueces Farms pasó a llamarse Chapman Ranch. Ese mismo año, Philip Alexander Chapman falleció, nacido en 1847, muerto en 1924, pero lo que había construido siguió creciendo sin él.
Luego llegó 1925, y de esa tierra del sur de Texas brotó un pueblo entero. No un campamento, no un crucero de caminos: un pueblo de verdad. Tenía hospital.
Tenía dos escuelas. Tenía una desmotadora de algodón y su propia planta de energía. Y luego estaba The Commissary, y eso sí era algo.
Bajo un solo techo había tienda de abarrotes, ferretería, mercería, peluquería, fuente de sodas, agencia de automóviles, gasolinera, oficina de correos y las oficinas del rancho. Lo que usted necesitara, en The Commissary lo encontraba. Para 1926, más de veinte mil acres estaban en cultivo.
Veinte mil. El rancho contrataba con fabricantes para probar equipo agrícola moderno, y aquí viene lo que a uno le hace levantar las cejas: varios implementos agrícolas fueron inventados ahí mismo, en Chapman Ranch. A finales de los años veinte, lo anunciaban como la granja mecanizada más grande del mundo.
La más grande del mundo, aquí en la llanura costera del sur de Texas. Luego llegaron los años treinta, y Chapman Ranch no se detuvo: cambió de rumbo. Experimentos de cultivo, temporada tras temporada, hasta que desarrollaron una variedad superior de algodón de fibra larga.
La semilla de ese algodón se comercializó en todo el mundo. En todo el mundo, desde el condado de Nueces, Texas. Pero para 1941, el pueblo se había ido apagando.
El hospital, la fuente de sodas, la agencia de automóviles, todo en silencio. La tierra se repartió entre los hijos del señor Chapman, y sus herederos, hasta el día de hoy, siguen operando el rancho. El pueblo ya no está, pero la tierra recuerda lo que aquí ocurrió.
Treinta y cuatro mil acres de ambición, y la mayor parte sigue en manos de la misma familia.
Lo que dice el marcador
En enero de 1919, Philip Alexander Chapman (1847-1924) compró 34,631 acres de la División Laureles del King Ranch para desarrollarlos como tierras de cultivo, similares a otras que poseía en el este de Texas y Oklahoma. Envió a su hijo, J.O. Chapman (1883-1953), a supervisar las operaciones. Al llegar en septiembre de 1919, J.O. Chapman comenzó a dividir "Nueces Farms" en parcelas de 160 acres y a arrendarlas a inquilinos. En 1924, el nombre fue cambiado a Chapman Ranch. El pueblo, fundado en 1925, contaba con un hospital, una desmotadora de algodón, 2 escuelas, su propia planta eléctrica y "The Commissary", que albergaba tiendas de abarrotes, ferretería y mercancías en general, una barbería, una fuente de sodas, una agencia de automóviles, una estación de servicio, una oficina de correos y las oficinas administrativas del rancho. En 1926, más de 20,000 acres estaban en cultivo. El rancho contrató con fabricantes para probar equipo agrícola moderno. Varios implementos fueron inventados aquí. A finales de la década de 1920, Chapman Ranch era anunciado como la granja mecanizada más grande del mundo. Durante la década de 1930, el rancho realizó extensos experimentos con cultivos y desarrolló una variedad superior de algodón de fibra larga, cuya semilla fue comercializada en todo el mundo. Para 1941, el pueblo había desaparecido casi por completo, y las tierras fueron repartidas entre los hijos de P.A. Chapman, cuyos herederos continúan operando el rancho. (1973)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →