La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre el Cottonland Castle, allá en el condado de McLennan, y aquí se lo comparto como mejor puedo. Si alguna vez ha pasado por Waco y ha volteado dos veces a ver cierta estructura de piedra, no fue su imaginación. Ese lugar tiene historia, y vale la pena detenerse a escucharla.
Todo empieza en 1890, cuando un contratista de piedra llamado John Tennant comenzó lo que se convertiría en una de las construcciones más ambiciosas de la región. La economía de Waco andaba próspera entonces, impulsada por el algodón, y Tennant se puso a levantar algo imponente en arenisca, con detalles en piedra caliza que le daban carácter a la fachada. No era ningún proyecto modesto.
Pero aquí viene lo interesante. Tennant nunca lo vio terminado. En 1906 le vendió la estructura al corredor de algodón Ripley Hanrick, y aun así, el edificio siguió sin terminarse.
Uno se imagina a la gente de Waco pasando frente a ese gran cascarón de piedra, año tras año, preguntándose cuándo. Hizo falta un tercer hombre para concluirlo. El empresario Alfred Abeel, nacido en 1845, contrató al arquitecto Roy Lane, nacido en 1884, para que hiciera los planos.
Y en 1913, por fin se terminó el Castle. Una residencia como Dios manda, con mármol y caoba en los interiores, y arenisca con detalles de piedra caliza por fuera. Alfred Abeel, que viviría hasta 1922, tuvo al fin una casa digna del nombre que la gente ya le había puesto.
El Cottonland Castle. Con el tiempo se volvió el corazón del área de Castle Heights, lo cual dice mucho del tipo de huella que puede dejar un edificio cuando tres hombres, a lo largo de más de dos décadas, le meten tanta piedra e intención. Hay casas que le sobreviven a todas las razones por las que fueron construidas.
Esta es una de ellas.
Lo que dice el marcador
El contratista de construcción en piedra John Tennant comenzó esta casa en 1890, cuando la economía algodonera de Waco florecía. En 1906 Tennant vendió la estructura a Ripley Hanrick, un corredor de algodón, pero quedó sin terminar. Con planos elaborados por el arquitecto Roy Lane (1884-1956), "El Castillo" fue finalmente completado en 1913 como residencia del hombre de negocios Alfred Abeel (1845-1922). Detalles en piedra caliza adornan el edificio de arenisca. Materiales finos como el mármol y la caoba embellecen el interior. La casa se convirtió posteriormente en punto focal del área de Castle Heights. Monumento Histórico Registrado de Texas - 1977
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →